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Viernes, Enero 15, 2021

¿Es viable y necesaria una nueva Constitución?

Las Constituciones productos de las dictaduras, usualmente gozan de cierta perdurabilidad en el tiempo; sin embargo, la propia dinámica de los hechos en fuerte conectividad con la evolución del pensamiento social más caracterizado, los hace perder vitalidad hasta llegar a un punto inflexible de exigir su derogatoria.

Así, la Constitución chilena del dictador Augusto Pinochet se constituyó en el signo más distintivo de nuestra afirmación. Entonces, el pueblo expresó su voluntad a través de un referéndum y optó por una nueva Constitución en marcha.

Las nuevas exigencias del pueblo, consecuencia de la pandemia del COVI-19, puso al desnudo los principios rectores de una economía de mercado a ultranza, contenido en el capítulo económico de la Constitución Política del Estado de 1993.

En conclusión, no ha funcionado ante una situación extraordinaria de emergencia sanitaria. Por tanto, requiere de reajustes para hacerla más humana y cercana al pueblo.

Aun la conciencia social mantiene en su memoria, cómo los precios de los productos de primera necesidad, medicina, servicios médicos, etc. se elevaban sin misericordia, y el pobre Estado atado a las leyes del libre mercado impedido de intervenir; estaba tan impotente frente a grandes negociados bajo el terrible dolor humano.

¡Ay, del pobre y la clase media! faltos del pan de cada día, elevaban sus miradas suplicantes, frente a un estado de cosas injustas. La Constitución del dictador Alberto Fujimori no permitía la intervención del Estado, dejando en manos de privados lucrar sin compasión con la salud, el transporte, educación y la alimentación del pueblo peruano.

Me dolía sentir y ver que el pan de cada día, se alejába raudamente ante vuestros ojos llorosos, cuando el dolor amargo de la pandemia Covi-19 apretaba vuestros estómagos vacíosm porque otros elevaban inmisericorde los precios, bajo leyes del mercado a ultranza.

¡Ay de las muertes de nuestros hermanos estando Dios ausente. Más otros, con el dolor ajeno, haciendo negocios grandes y se enriquecían¡. Pues dicho esto, la Constitución peruana de 1993 aún vigente, es hija de otro dictador: Alberto Fujimori aprobado por un referéndum bastante cuestionado.

¡Ay de aquellos defensores que recurren a falacias¡ Sí, afirmando que gracias a ella se logró un crecimiento del P.B.I. Falso: El crecimiento de un país no depende de una Constitución, sino de otros factores concurrentes (externos e internos) como los altos precios de los metales, tratándose del Perú.

Bolivia logró liderar el crecimiento del P.B.I. en la región por varios años gracias, no a su Constitución, sino porque optó por industrializarse, vía diversificación productiva.

Inglaterra no tiene Constitución y crece sostenidamente. Corea del Sur siendo tan pequeño territorialmente, logró su desarrollo industrial, no por su Constitución, sino porque optó por industrializarse vía diversificación productiva, a pesar de carecer de recursos naturales, etc.

Claro que son importantes los principios generales del régimen económico de una Constitución, pero ningún principio es absoluto. De manera que cuando colisiona con otros principios. prevalece lo relacionado a los derechos humanos colectivos antes que la individual.

(*) Abogado penalista y analista político.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

Las Constituciones productos de las dictaduras, usualmente gozan de cierta perdurabilidad en el tiempo; sin embargo, la propia dinámica de los hechos en fuerte conectividad con la evolución del pensamiento social más caracterizado, los hace perder vitalidad hasta llegar a un punto inflexible de exigir su derogatoria.

Así, la Constitución chilena del dictador Augusto Pinochet se constituyó en el signo más distintivo de nuestra afirmación. Entonces, el pueblo expresó su voluntad a través de un referéndum y optó por una nueva Constitución en marcha.

Las nuevas exigencias del pueblo, consecuencia de la pandemia del COVI-19, puso al desnudo los principios rectores de una economía de mercado a ultranza, contenido en el capítulo económico de la Constitución Política del Estado de 1993.

En conclusión, no ha funcionado ante una situación extraordinaria de emergencia sanitaria. Por tanto, requiere de reajustes para hacerla más humana y cercana al pueblo.

Aun la conciencia social mantiene en su memoria, cómo los precios de los productos de primera necesidad, medicina, servicios médicos, etc. se elevaban sin misericordia, y el pobre Estado atado a las leyes del libre mercado impedido de intervenir; estaba tan impotente frente a grandes negociados bajo el terrible dolor humano.

¡Ay, del pobre y la clase media! faltos del pan de cada día, elevaban sus miradas suplicantes, frente a un estado de cosas injustas. La Constitución del dictador Alberto Fujimori no permitía la intervención del Estado, dejando en manos de privados lucrar sin compasión con la salud, el transporte, educación y la alimentación del pueblo peruano.

Me dolía sentir y ver que el pan de cada día, se alejába raudamente ante vuestros ojos llorosos, cuando el dolor amargo de la pandemia Covi-19 apretaba vuestros estómagos vacíosm porque otros elevaban inmisericorde los precios, bajo leyes del mercado a ultranza.

¡Ay de las muertes de nuestros hermanos estando Dios ausente. Más otros, con el dolor ajeno, haciendo negocios grandes y se enriquecían¡. Pues dicho esto, la Constitución peruana de 1993 aún vigente, es hija de otro dictador: Alberto Fujimori aprobado por un referéndum bastante cuestionado.

¡Ay de aquellos defensores que recurren a falacias¡ Sí, afirmando que gracias a ella se logró un crecimiento del P.B.I. Falso: El crecimiento de un país no depende de una Constitución, sino de otros factores concurrentes (externos e internos) como los altos precios de los metales, tratándose del Perú.

Bolivia logró liderar el crecimiento del P.B.I. en la región por varios años gracias, no a su Constitución, sino porque optó por industrializarse, vía diversificación productiva.

Inglaterra no tiene Constitución y crece sostenidamente. Corea del Sur siendo tan pequeño territorialmente, logró su desarrollo industrial, no por su Constitución, sino porque optó por industrializarse vía diversificación productiva, a pesar de carecer de recursos naturales, etc.

Claro que son importantes los principios generales del régimen económico de una Constitución, pero ningún principio es absoluto. De manera que cuando colisiona con otros principios. prevalece lo relacionado a los derechos humanos colectivos antes que la individual.

(*) Abogado penalista y analista político.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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