La sentencia a quince años de prisión efectiva dictada contra Guillermo Bermejo Rojas ha abierto un intenso debate sobre el destino de su curul en el Congreso de la República y la posibilidad de que un accesitario asuma su lugar; sin embargo, la figura de la sentencia por terrorismo obligaría al Parlamento a que el escaño ocupado por el representante de la bancada Voces del Pueblo – Juntos por el Perú quede vacía.
El fallo, dictado por la Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria en una audiencia presencial en Lima, concluyó que Bermejo sostuvo contactos con cabecillas senderistas entre 2008 y 2009. Durante ese periodo, la justicia estableció que sus desplazamientos a campamentos terroristas no fueron casuales, sino parte de una decisión consciente de vincularse con la organización subversiva.
El exoficial mayor del Congreso, José Cevasco, explicó los alcances de la normativa parlamentaria vigente: “Dada la naturaleza del delito, que es terrorismo, el Congreso aprobó en 2015 una modificación al artículo quince del reglamento, por el cual establece que los congresistas condenados por terrorismo, narcotráfico o trata de personas, con sentencia firme, no podrán ser reemplazados en el curul por un accesitario. La silla vacía permanecdrá en la bancada respectiva”.
Cevasco indicó que existe una excepción únicamente en procesos judiciales donde la sentencia aún no es firme. En esos casos, el principio de representación no se pierde y podría convocarse al accesitario. “En situaciones normales, eso podría ocurrir, dado el tiempo que demore el proceso judicial, y el encargado de establecer si viene o no el accesitario es el Jurado Nacional de Elecciones, que emite la credencial”, señaló. Sin embargo, puntualizó que en delitos de terrorismo, a partir de la sentencia con calidad de firme, el curul queda vacante y no hay derecho a reemplazo.
El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, señaló que “la idea del artículo quince es que el grupo político o partido que llevó a un congresista con estas características sea castigado y que no se ocupe la curul. Es lo que se llama la silla vacía.”




