20 de febrero de 2026

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Estado debe reglamentar Ley 32276, de promoción de los biocombustibles

A inicios de abril, el Congreso de la República oficializó la Ley N° 32276, modificando la normativa de promoción del mercado de biocombustibles que busca fortalecer su producción y promover su consumo.

La ley establece que el Poder Ejecutivo deberá implementar políticas para incentivar la producción y comercialización de estos productos.

Entre las nuevas disposiciones se establece que se fomentará la participación privada, buscando posicionar al país como exportador de biocombustibles. Sumado a eso, se indica que se incentivará la comercialización en distintos sectores económicos, ya sea en su estado puro o mezclado con otros combustibles.

Además, se insta a promover la promoción de la producción de biocombustibles en la selva, en zonas aptas y dentro de programas de desarrollo alternativo sostenible. Para ello, se impulsarán medidas que hagan más competitivo el proceso de producción de biodiesel, asegurando el cumplimiento de los estándares de calidad establecidos en la normativa técnica vigente.

En cuanto a su uso y comercialización, se indica que el Poder Ejecutivo tendrá la responsabilidad de determinar, mediante decreto supremo, las condiciones para la distribución de etanol, biodiesel y otros biocombustibles en el mercado nacional. Cabe mencionar que, actualmente, se establece que el Ejecutivo dispone la oportunidad y las condiciones para el establecimiento del uso del etanol y el biodiésel.

En ese contexto, se estableció un plazo máximo de 90 días para que el Gobierno adecúe los reglamentos existentes, incluyendo el de la ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles y el de Comercialización de Biocombustibles. Sin embargo, no ha ocurrido.

 

EXIGEN REGLAMENTO

El expresidente de Petroperú, César Gutiérrez criticó la inacción del Estado en ese sentido.

«La Ley 32276 salió en abril, se han dado 90 días para que estuviera reglamento, esos 90 días se vencieron, y la están haciendo larga porque sencillamente no quieren. Y esto ya tiene un antecedente. En el 2003, cuando salió la ley, el lobby de los refineros de petróleo en Perú no permitió que haya reglamento hasta el 2007. Cuatro años de discusión. Parece que quieren el mismo camino esta vez», aseveró.

César Gutiérrez recordó que «existe una obligación normativa que dice que la mezcla de diésel con biodiesel pierde el 5% de biodiesel en la mezcla. Esa es una norma del año 2009. Eso no se ha modificado. Ahora, desde el 2003, que se promulgó la Ley de biocombustibles, hubo grupos empresariales que apostaron por hacer el ciclo de la palma aceitera, que consistía en cultivo de palma, plantas extractoras de aceite del fruto de la palma y plantas productoras de biodiesel. Todo eso se llama la ‘Rama de producción nacional de biodiesel’. Había una ley que lo promovía y esta tenía lógica porque la palma aceitera se siembra perfectamente en Huánuco, San Martín, Ucayali y Loreto, que todas son zonas donde existe el cultivo de coca. Entonces, planteó que esto sería un cultivo alternativo y bastante rentable para las familias, porque rendía una cantidad de dinero más atractivo que cultivar hojas de coca».

Agregó que «a la fecha hay 8,000 familias en esas cuatro regiones que se dedican al cultivo de palmas y es un trabajo directo que se genera. Pero también hay un trabajo indirecto porque cuando se extrae el fruto de la palma, se lleva a una planta extractora de aceite, ya se puso una industria de extracción de aceite, y se involucró un sistema de transporte del campo a la planta extractora. Una vez que tienes el aceite, lo tienes que llevar a la planta productora de biodiesel. Entonces, creas otra cadena de trabajo que es el transporte de la planta de aceite a la planta de biodiesel. Y luego la planta de biodiesel crea más trabajo, porque son todas las personas involucradas en la producción de biodiesel. Es un ciclo virtuoso».

«Si el gobierno se preocupara de una política sana, de libre competencia, este Interrama Productor Nacional puede tener mucho más espacio en el abastecimiento local, y no el 20% que tiene hoy día. Entonces, el tema no es que estén pidiendo los palmicultores un favor. Lo que están pidiendo es competir», dijo.

 

DISPOSICIONES

El representante de la Asociación de Peruana de Productores de Palma Aceitera Sostenible, Gregorio Saenz, explicó que en la nueva ley que publico el Congreso, “en el artículo 3 de políticas generales, en el capítulo 6 se señala promover la producción de biocombustible en áreas aptas de la selva y dentro de algún programa de desarrollo alternativo sostenible, implementando medidas para hacer más competitivos los procesos de producción de biodiesel que cumplan con los estándares de calidad establecido en las normas técnicas respectivas. Sin embargo, el Ministerio de Energía y Minas, o la Dirección General de Hidrocarburos, principalmente, todavía cuestiona la participación del aceite de palma para producir biodiesel, indicando que hacer biodiesel de palma tiene problemas de calidad. Lo cual es, en primer lugar, eso espanta a nuestros clientes. Segundo, que nosotros ya estamos, desde el 2017, comercializando aceite de palma para hacer biodiesel a una empresa. Esos argumentos que nosotros consideramos negativos de un sector del estado, nos perjudica y nos crea confusiones inclusivas dentro de nuestros clientes. Perú es un país palmero, es el 97% más o menos de las oleaginosas en Perú”.

 

 

Antecedente

“En 2003, cuando salió la ley, el lobby de los refineros de petróleo no permitió que haya reglamento hasta el 2007. Cuatro años de discusión. Parece que quieren el mismo camino esta vez», aseveró César Gutiérrez.

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