Afirma que la palma aceitera es un buen cultivo alternativo a la hoja de coca
Por: Pablo Carranza
El nuevo gobierno del presidente José Jerí debería apoyar a la industria nacional de biocombustibles para que puedan “competir eficientemente” y de esa manera, contribuir al desarrollo nacional y luchar contra el cultivo de la hoja de coca en zonas donde campea el narcotráfico, sostuvo el exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi.
En declaraciones al diario La Razón, recordó que ya se venció el plazo de publicación de la reglamentación de la Ley N°32276, ley de biocombustibles, por lo que le pidió a las nuevas autoridades “poner las reglas de juego”, dado que “si el biocombustible del Perú no puede obtener el mercado de combustibles en el propio Perú, no lo va a encontrar en ningún otro sitio”.
«Tienen que poner las reglas luego de estudiar los balances económicos para que haya prioridad en el consumo de la producción nacional, porque si el biocombustible del Perú no puede obtener el mercado de combustibles en el propio Perú, no lo va a encontrar en ningún otro sitio», señaló el especialista.
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Por ello, remarcó que «no publican la reglamentación de la Ley de Biocombustibles por la lentitud que tienen los aparatos estatales para reaccionar. Ahora, yo creo que en esto hay intereses, como en todas las cuestiones económicas, entonces, hay interés de un lado de aquellos que importan el biocombustible, del cual obtienen una ganancia sobre la importación, y hay otros que tienen intereses de los que producen el biocombustible en Perú, que también tienen una ganancia: los dos compiten por el mismo mercado, y el mercado no es suficientemente grande para abarcar a los dos. Entonces, si aumenta la producción o el consumo de la producción del Perú disminuye la importación. Yo me imagino que de alguna manera ambos intereses confluyen en el Minem, que escucha de un lado y escucha del otro lado, pero el hecho es que se ha demorado».
Asimismo, resaltó que «creo que el Poder Ejecutivo está en falta, en particular el Ministerio de Energía y Minas, porque hay un plazo para la reglamentación de la ley que ya se venció».
Carlos Herrera Descalzi también apuntó que «Perú es un país que importa combustibles fósiles, produce mucho menos de lo que consume. Entonces, la idea principal fue siempre que la producción de biocombustibles fuera a ese mercado. El mercado ha crecido en el sector de hidrocarburos por la disposición que viene del gobierno de Alejandro Toledo, en la cual el diésel y la gasolina comenzaron mezclarse con un pequeño contenido proveniente de cultivos de Palma, y eso es a lo que le llaman los biocombustibles. Pero, la intención era aumentar progresivamente la porción de los biocombustibles, eso mismo se ha hecho en otros países. De alguna manera en Perú se ha desacoplado el tema del interés de aumentar la participación del mercado local en biocombustibles, por el simple hecho de aumentar la proporción de biocombustibles en los combustibles, entonces, se ha terminado importando. Dando como resultado, que a términos de competencia, esta no es muy leal».
No obstante, mencionó que «el tema se decidió en el Congreso, que expidió una ley donde modifica tres de los artículos iniciales de la primera ley, la que se expidió en la época de Alejandro Toledo, el cual va en la dirección de poder consumir más lo que Perú produce, porque mirando en términos económicos el biocombustible producido tiene un segundo objetivo, que no se refleja económicamente en lo que es cultivos alternativos a la coca».
«Los países que tratan de colocar sus productos, los favorecen de alguna manera para que puedan competir en mercados internacionales. Por eso es que hay productos que llegan a países teniendo que pagar además transportes y son más baratos que los locales. Los biocombustibles que están llegando al Perú, le están quitando el mercado a los palmicultores. Entonces, habría que revisar eso para ver qué tan cierto es. Por otro lado, habría que ver qué tan eficientes son los precios de los biocombustibles peruanos y si hay una diferencia. Tienen que poner una regla que haga que ese margen sea superado para que sean los productos peruanos los que se consuman”, agregó.
Finalmente, recordó que “la población que está trabajando en la producción de biocombustibles en Perú está pidiendo que su producto pueda ser consumido por las distintas razones de las que hemos conversado. Entonces, el Estado no se puede demorar tanto tiempo. Ha habido un plazo para el reglamento. No sé por qué es tan difícil modificar el reglamento”.




