24 de marzo de 2026

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Falsa acusación de espionaje contra empresario chileno sería por pugna con exsocios

Un reciente reportaje televisivo puso en entredicho la seguridad nacional del Perú, deslizando la posibilidad de un “caso de espías chilenos” infiltrados en una base de la Fuerza Aérea Peruana (FAP).

El informe, emitido por el programa «Panorama» el 13 de julio, presentó la grave acusación en tono condicional y basado en supuestas “fuentes de inteligencia”, señalando al empresario aeronáutico de origen chileno, Walton Humberto Mery Pinto, como el supuesto agente.

Mery, exmilitar de caballería de su país, fue señalado por el reportaje basándose en su nacionalidad, pasado castrense y una fotografía dentro de las oficinas de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

Sin embargo, una indagación a fondo revela que las “pruebas” presentadas por el programa carecen de indicios o testimonios sólidos de espionaje, reduciéndose a información de acceso público y a un marcado tono xenofóbico al resaltar el origen del empresario.

Se ha podido confirmar que la visita de un operador aéreo a la DGAC es un trámite rutinario para coordinar autorizaciones y certificaciones. Además, la FAP opera una explanada comercial en el Ala Aérea N° 2, donde diversas empresas de aviación, incluyendo aquellas con capitales extranjeros y matrículas foráneas, trabajan bajo contratos y protocolos de inteligencia. La propia FAP no ha emitido ninguna denuncia oficial sobre la supuesta vulneración.

ORIGEN DE LA TRAMA

La historia nos remonta al año 2005, cuando Mery decide fundar Servicios Aéreos de los Andes S.A. (Andes S.A.C); lo hace invitando a José Francisco Palacios Chopitea, y seis meses después, se une Carlos Augusto Dammert Marcos. Luego de diez años, aquellas buenas relaciones se rompen. En el 2015 Walton Mery es retirado de la Gerencia General de la compañía. Varios de los gerentes de su equipo se solidarizaron con él y renunciaron. El supuesto «espía chileno» inició entonces acciones judiciales contra Palacios y Dammert, directores de Andes SAC.

Los meses pasaron, y en el 2017, los renunciantes de la empresa (de especialidad aeronáutica) formaron Puma Air. A partir de ese momento, se iniciaron las denuncias. En aquel momento, Mery y miembros de Puma Air fueron denunciados de forma anónima por lavado de activos. Aquel proceso ni siquiera ameritó apertura de investigación. Mery continuaba siendo socio de Andes SAC, condición que ostenta hasta hoy.

Por su parte, Mery inició acciones legales contra sus exsocios de Andes SAC, José Francisco Palacios Chopitea y Carlos Augusto Dammert Marcos. La hostilidad escaló a fines de 2023, cuando Palacios y Dammert intentaron, sin éxito, eliminar el derecho a voto de Mery en Andes SAC mediante una demanda arbitral.

Hace un año, Mery denunció a la plana mayor de Andes SAC por administración fraudulenta, apropiación ilícita, hurto y receptación agravada, falsa declaración en proceso administrativo, falsificación y uso de documentos privados falsos.

Dicha denuncia pasó a investigación preparatoria por el Ministerio Público el último 31 de Julio.

Fuentes cercanas a la disputa aseguran que la denuncia por espionaje solo busca poner a Mery contra las cuerdas en una disputa societaria.

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