Tras difusión de videos del caso de atropello en San Isidro
La polémica en torno al caso del atropello que acabó con la vida de la deportista Lizeth Marzano continúa generando reacciones públicas. En las últimas horas, la familia de la pareja de Adrián Villar salió al frente para rechazar cualquier vínculo o participación en los hechos, luego de que se difundieran nuevas imágenes relacionadas con la investigación.
Según las declaraciones brindadas a la prensa, Franchesca Montenegro, pareja del joven investigado, expresó su solidaridad con los familiares de la víctima y aseguró que desde que tuvo conocimiento de lo ocurrido le pidió a Villar que se entregue a las autoridades y asuma su responsabilidad. La joven sostuvo que su posición ha sido clara desde el inicio y que incluso estuvo dispuesta a acompañarlo en ese proceso, aunque finalmente se tomaron decisiones ajenas a ella.
El pronunciamiento se da en medio del creciente interés público por los videos que se han difundido del caso, los cuales han generado cuestionamientos y especulaciones sobre el entorno cercano del presunto conductor. Frente a ello, la familia de Montenegro buscó aclarar su postura para evitar interpretaciones erróneas o señalamientos sin sustento.
Por su parte, el padre de la joven también ofreció declaraciones y descartó categóricamente que su familia tenga algún grado de complicidad. Precisó que acudieron a los medios justamente para evitar lo que calificó como un “ajusticiamiento previo” en la opinión pública, remarcando que no han ejercido defensa legal a favor de Adrián Villar ni mantienen relación actual con él.
Asimismo, enfatizó que su hija no se encontraba en el vehículo el día del atropello y que corresponde únicamente a las autoridades determinar las responsabilidades del caso. En ese sentido, reiteró que quien haya cometido el delito debe enfrentar las consecuencias que establece la ley.
Durante su intervención, el familiar insistió en que su intención es transparentar la información y frenar versiones que, a su juicio, podrían perjudicar injustamente a su entorno. También defendió la formación y valores inculcados a sus hijos, subrayando que hablaron públicamente en calidad de padres y no como representantes legales del investigado.
En la misma línea, la familia indicó que brindará una declaración formal en los próximos días con el objetivo de esclarecer su versión de los hechos y responder a las dudas surgidas tras la difusión de las imágenes. Esta medida busca, según señalaron, contribuir a la investigación y evitar mayores especulaciones mientras el proceso continúa.
El caso sigue siendo materia de investigación por parte de las autoridades, mientras la familia de la víctima exige justicia y el entorno del presunto implicado intenta deslindar responsabilidades públicas. En medio de este escenario, el pronunciamiento de la pareja de Villar y sus familiares marca un nuevo capítulo en un proceso que permanece bajo la atención mediática y judicial.




