Por: Magaly Zapata
Como te comenté, la pasada semana estuve en la Feria de las Cruces en la localidad de Quicacha, provincia Caravelí en Arequipa, instalada por encima de los 1,800 msnm, a hora y poco más de la zona costera de Chala. Es la segunda vez que comparezco. El año pasado fui al llamado de su corrida monstruo de 4 toreros y 8 toros. Entrando en detalle.
Esta vez pasó de 1 a 2 corridas de 6 con cartel de figuras españolas. Hito a superar en próximas ediciones, como presentar los 6 toros del mismo hierro que es cuando realmente se mide el nivel. Dejar las ‘monstruos’ vale, que no por más es mejor. Destacó sobremanera la 1a tarde mixta por el veterano rehiletero español Manuel Escribano y Fernando Adrián triunfador reiterado en Madrid y el año pasado en Acho, antes en Chota donde hizo pleno de 4 orejas a una corrida de San José del Monte. Ahí te dejo el dato.
Con ellos el novillero peruano Pedro Luis que estará en Madrid el 19. Los tres hicieron el paseíllo desmonterados por debutar en la plaza. Resultó amplio triunfador Fernando Adrián, indultó a “Mirador 390” de San José del Monte por unánime petición del respetable. Orejas y rabo simbólicos paseó por el anillo junto con el organizador Carlos Rodríguez y el representante de la ganadería. 3 de 4 toros importantes que dibujaron un gran perfil de la bravura que busca el hierro maleño. Escribano lidió 1º y 3º pues debía viajar a Puno.
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Dos apéndices del 1º por faena de entrega ante la bravura que tumba caballos y pone a prueba. Trazos templados y tanto en este como en el siguiente se explayó en su repertorio con los palitroques. Al 2º lo pinchó feamente y no tuvo premio. El novillero Pedro Luis con unos aviesos de Perlas de San Pedro pasó apuros y peligro. Dio la cara y plantó pelea sin tapujos, premiado con 2 en el 1º por la entrega y exposición; el otro no tuvo un pase, se quedó quieto y fue prendido sin consecuencias.
El madrileño Adrián entendió, administró y supo sacar a su lote el fondo de buena casta que desciende de una estirpe entroncada en la sangre Cuvillo con Garcigrande de la joven ganadería peruana y que inicia por todo lo alto su temporada 2026. El 1º se entregó por abajo y dibujó tandas suaves y templadas, con cadencia y donosura que coronó con la espada. 2 orejas. Con el otro, llegó el triunfo máximo, orejas y rabo simbólicos, se encaramó a la atalaya de bravura del “Mirador 390” que se movía, humillando a veces, pero con clase acompasada que supo aquilatar y aprovechar, firmó bonito inicio de faena y en esa deliciosa media altura manzanarista firmó una faena importante.
Forzó con la diestra y acarició con la zurda, bonitos y profundos naturales. Bien en el embroque, buena colocación para enroscarse las embestidas, poniéndole son a la nobleza, con regusto y templanza. Surgía el toreo y se elevaban los pañuelos al viento y aunque el palco retrechero parecía que no quería, la voz del pueblo taurino se hizo oír. Indulto.
La voz del pueblo es la voz de Dios, en los toros también. Amén. El binomio finalmente fue declarado triunfador de la feria, mejor ganadería y mejor faena.
Al día siguiente se lidió muestrario ganadero: Iván Rodríguez 1o; 3o Ramos; La Querencia 4o; Guillermo Manrrique 5o; y Polo Sáiz 6o Antonio Ferrera, oreja y dos orejas. Fernando Adrián, silencio y silencio. Jesús Enrique Colombo, ovación y dos orejas. Quicacha se ha convertido en un referente del sprint fuerte de la temporada nacional entre mayo y junio.




