Gobierno elabora ley para participar a uniformados en lucha contra el crimen
Frente al avance de organizaciones criminales vinculadas a delitos como la extorsión, el secuestro, el sicariato y la trata de personas, el Poder Ejecutivo está elaborando una norma, en el marco de las facultades delegadas en temas de seguridad ciudadana, para calificar al crimen organizado como grupo hostiles o terroristas y con ello las Fuerzas Armadas tendrían marco legal para ir a la caza de estos delincuentes.
El Ejecutivo busca que cinco organizaciones criminales sean calificadas como grupos hostiles, una categoría que permitiría ampliar la intervención de las Fuerzas Armadas bajo un marco legal específico. La propuesta apunta a bandas con antecedentes de violencia y operaciones en diferentes zonas del país y de la región.
Entre las organizaciones que estarían en la mira del Ejecutivo figuran ‘Los Pulpos’ y ‘La Jauría’, ambas vinculadas a la criminalidad en la región La Libertad. También aparecen agrupaciones transnacionales como el ‘Tren de Aragua’, ‘Los Choneros’ y el ‘Comando Vermelho’.
Los Pulpos: organización criminal originada en Trujillo, vinculada a delitos de extorsión, secuestro y sicariato. Sus actividades se han extendido a otros territorios.
La Jauría: banda que mantiene una rivalidad con Los Pulpos. Uno de sus cabecillas recibió una condena de cadena perpetua por el secuestro y asesinato del empresario Manuel Rodríguez, en La Libertad.
Tren de Aragua: organización criminal de origen venezolano cuyas facciones en el Perú han sido investigadas por trata de personas y explotación sexual.
Los Choneros: agrupación ecuatoriana que se convirtió en una de las organizaciones criminales más poderosas de ese país y que está vinculada al narcotráfico.
Comando Vermelho: organización criminal brasileña que ha extendido su presencia hacia la Amazonía peruana.
El gobierno de Keiko Fujimori creó el Comando Unificado como una acción estratégica para articular a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional (PNP) contra la criminalidad y la extorsión.
Este comando despliega inicialmente 1,350 efectivos (entre Ejército, Fuerza Aérea, Marina, Fuerzas Especiales Conjuntas y unidades policiales especializadas) para dar un duro golpe a las bandas criminales.



