Keiko Fujimori revela que hubo orden de la Fiscalía para humillarla y maltratarla
Espera la justicia divina. Keiko Fujimori, candidata presidencial de Fuerza Popular, volvió a cuestionar a los fiscales que la investigaron durante diez años en el caso Cócteles, especialmente a José Domingo Pérez por implementar una persecución política contra ella y el expresidente Alan García y adelantó que a cuestionado fiscal le espera la cárcel.
En entrevista con Milagros Leiva, Fujimori arremetió contra el ahora suspendido fiscal José Domingo Pérez y lanzó nuevas advertencias en su contra. Aunque aseguró que no iniciará acciones legales, señaló que el fiscal enfrentará momentos difíciles.
“Bueno, yo creo que él va a pasar momentos de mucha dificultad después de todo lo que ha hecho. Y no por mí, sino por las decenas de familias, no solo en Fuerza Popular, sino en otros partidos políticos”, respondió.
En ese sentido, consideró que el fiscal no solo podría terminar en prisión por los procesos que, según dijo, iniciarían miembros de su partido, sino que también confía en que la “justicia divina” actúe.
“(¿Pero usted cree que el fiscal Pérez va a terminar preso?) No solamente preso. Yo creo en la justicia divina. Y será arriba, quien se encargará de él», sentenció.
La candidata fujimorista no solo cuestionó el trabajo del fiscal José Domingo Pérez en el caso Cócteles, sino también la actuación del Ministerio Público en otras investigaciones vinculadas a figuras políticas como Alan García y Luis Castañeda Lossio.
Fujimori Higuchi sostuvo que el Ministerio Público actuó como un partido político, cuyo supuesto candidato era el fiscal Pérez Gómez. Asimismo, reiteró lo expresado en entrevistas anteriores, al afirmar que el fiscal tenía una obsesión con ella y que esa sería la razón de su persecución judicial mediante diversas investigaciones.
Por ello, calificó su detención y los procesos en su contra como un show mediático que buscaba “debilitarla” políticamente.
Fujimori recordó el momento en que fue presentada ante la prensa con un chaleco de “Detenido” y cuestionó al oficial que la custodiaba por lo que consideró un maltrato.
“Recuerdo que me hablé a mí misma y me dije: «Están buscando, quebrarme. Están buscando humillarme. Este es el momento en que todo lo que he aprendido de serenidad y de respiración lo tengo que poner en práctica». Le dije al policía: «¿Por qué me está haciendo esto?» Y me dijo: «Bueno, discúlpeme, señora, es una orden de arriba». Es una orden del fiscal, por supuesto», comentó.
El caso Cócteles fue una investigación contra la lideresa de Fuerza Popular y su partido político que, recientemente, por decisión del Tribunal Constitucional, pasó al archivo. En su sentencia, el TC consideró que no constituye delito recibir aportes de campaña, por lo que la acusación por lavado de activos formulada por el fiscal Pérez Gómez quedó sin efecto.
TEMORES
Keiko contó la pregunta que le hizo su hija mayor cuando se enteró de que podría volver a ser encarcelada.
“Mamá, ¿te pueden matar?”, recordó Fujimori durante su participación en el programa Sin Rodeos, conducido por Milagros Leiva en Panamericana Televisión.
Señaló que ese temor marcó la manera en la que decidió mostrarse públicamente durante su detención y explicó que su actitud frente a las cámaras estuvo dirigida exclusivamente a tranquilizar a sus hijas.
Fujimori contó que uno de los momentos más dolorosos fue cuando sus familiares tuvieron que informar a sus hijas, Kaori y Kiara, que había sido detenida en la sede del Ministerio Público. Posteriormente, dijo, vino el proceso de audiencias por el pedido de prisión preventiva.
Según relató, fue en ese contexto que decidió preparar a sus hijas ante la posibilidad de ser encarcelada nuevamente. Indicó que Kaori, quien entonces tenía nueve años, le preguntó si en prisión podían matarla, debido a la imagen que tenía del encierro.
SONRISA ANTE CÁMARAS
La lideresa de Fuerza Popular explicó que, durante su traslado bajo custodia, decidió sonreír ante la presencia de la prensa como una forma de enviar un mensaje de tranquilidad a sus hijas.
“Este es mi momento de demostrarles que estoy bien y que soy fuerte”, señaló durante la entrevista. Añadió que no le preocupó la reacción pública ni los comentarios posteriores, ya que su objetivo era que sus hijas no sintieran miedo.
RECLUSIÓN Y VISITAS
Keiko Fujimori recordó que permaneció recluida en la carceleta ubicada en los sótanos del Palacio de Justicia, donde —según describió— había desagües abiertos y presencia de ratas. Indicó que durante ese periodo no pensaba en la cobertura mediática ni en su situación política, sino en cómo quería que sus hijas la vieran.
También precisó que, a diferencia de las cárceles de hombres, en los penales de mujeres sus hijas podían visitarla los fines de semana, lo que ocurrió durante los 492 días que permaneció privada de su libertad.
NAVIDAD DE 2018
Otro momento que destacó fue la víspera de Navidad de 2018, cuando esperaba la resolución de una apelación que podía devolverle la libertad. Contó que al anunciarse el fin del horario de visitas, se quebró al pensar que pasaría las fiestas sin sus hijas.
Relató que decidió posponer la celebración y fijarla para el siguiente día de visita. Esa Nochebuena, señaló, optó por realizar ayuno y oración, y donó los alimentos que recibió a otras internas y al personal del penal.
REFLEXIÓN
Durante la entrevista, Fujimori afirmó que la experiencia carcelaria le permitió comprender el valor de la libertad y de la familia, al señalar que las visitas de sus seres queridos se reducían a pocas horas por semana.
Asimismo, recordó que durante ese periodo su padre, el expresidente Alberto Fujimori, también se encontraba en prisión, lo que —según dijo— afectó a toda su familia durante varios años.




