Mandatario afirma que no renunciará y pide facultades para legislar contra la delincuencia
El Pleno del Congreso de la República rechazó la admisión a debate de una nueva moción de censura contra la Mesa Directiva que preside Fernando Rospigliosi. La propuesta logró solo 20 votos a favor mientras que 63 legisladores se pronunciaron en contra. Hubo, además, 4 abstenciones.
Los encargados de sustentar el pedido fueron los legisladores izquierdistas Pasión Dávila y Jaime Quito, quienes cuestionaron que su colega José Jerí haya asumido la Presidencia de la República. Ellos forman parte del plan caviar para vacar al jefe de Estado y colocar un nuevo Sagasti.
Pasión Dávila aseguró que el pedido de censura no responde a un cálculo partidario, sino a la necesidad de restablecer la institucionalidad. Acusó a la Policía de haber actuado de manera represiva frente a los manifestantes de la marcha del último miércoles y cuestionó la representatividad del gobierno de José Jerí.
Jaime Quito, que al igual que Dávila integra la Bancada Socialista, por su parte, acusó al presidente de la República de actuar de espaldas a la población.
En la contraparte estuvo el parlamentario por Fuerza Popular, César Revilla, quien aseguró que el congresista José Jerí sigue siendo presidente del Congreso y encargado del Despacho Presidencial. «Por lo tanto, Fernando Rospigliosi sigue siendo primer vicepresidente y encargado de funciones administrativas, no vamos a desconocer la Constitución, ni permitir que se tome el Congreso por la fuerza manipulando a nuestros jóvenes», puntualizó.
A su turno, Edwin Martínez pidió un cambio en la política y agregó que el Perú requiere un gobierno de transición «como el que se está dando en estos momentos, un frente totalmente amplio». «Nos oponemos, desde Acción Popular, a que se hagan los cambios que pretenden aquellos que nunca ganan en las ánforas y pretenden ganar en las calles con la violencia».
Luego de estas intervenciones, José Cueto, quien asumió la conducción del debate temporalmente, dio pase a la votación. La moción de censura, sin embargo, ni siquiera llegó a ser debatida pues fue rechazada su admisión por 63 votos. Solo tuvo el respaldo de 20 parlamentarios cuando lo que requería eran 59 votos.
«NO RENUNCIARÉ»
Por otro lado, el presidente José Jerí descartó que vaya a renunciar y señaló que no permitirá «que un grupo minúsculo pretenda imponer agendas distintas a una expresión ciudadana”, durante las violentas protestas del último miércoles que dejó un fallecido y más de 70 policías heridos.
“No voy a renunciar, mi responsabilidad es mantener la estabilidad del país. Esa es mi responsabilidad y mi compromiso y estoy plenamente convencido que trabajando juntos lo podemos lograr”, dijo el mandatario a su salida del Congreso, adonde acudió junto al premier Eduardo Álvarez para solicitarle a la Mesa Directiva facultades para legislar en materia de seguridad ciudadana.
Tras lamentar la muerte de Eduardo Ruiz Gálvez, Jeríacusó a un sector minúsculo de generar caos aprovechando una libre expresión ciudadana.
“Vuelvo a decir que estoy de acuerdo con que las personas se manifiesten. Nosotros como estado garantizamos ello, pero por favor seamos responsables no permitamos que un grupo minúsculo pretenda imponer agendas distintas a una expresión ciudadana legítima; separemos las cosas y protejamos la estabilidad de nuestro país”, indicó.




