Confirma que se construirán cuatro megacáceles
La presidenta electa, Keiko Fujimori, anunció que su gobierno impulsará la construcción de al menos cuatro cárceles de gran capacidad y un penal destinado a internos de alta peligrosidad como parte de su estrategia para enfrentar el crimen organizado. La lideresa de Fuerza Popular indicó que las obras se ejecutarán mediante licitaciones internacionales para reducir los tiempos de construcción.
Durante una entrevista con el medio colombiano Semana, Fujimori sostuvo que el fortalecimiento del sistema penitenciario estará acompañado por una serie de medidas orientadas a mejorar la respuesta del Estado frente a la delincuencia. Entre ellas mencionó el despliegue de las Fuerzas Armadas en zonas estratégicas, la cooperación regional y modificaciones a la legislación penal.
FFAA EN ACCIÓN
La presidenta electa explicó que uno de los primeros objetivos será reforzar la vigilancia en las fronteras para impedir el accionar de organizaciones criminales. En esa línea, planteó fortalecer el intercambio de información de inteligencia entre los países de Sudamérica para enfrentar a las redes delictivas que operan en la región.
“Lo primero es que tenemos que cuidar nuestras fronteras y ahí vamos a convocar a las FF.AA. a participar en la realización de rastrillajes y en buscar proactivamente a los delincuentes. Lo segundo es que la delincuencia internacional no tiene nacionalidad y, por tanto, es ahí donde compartir información de inteligencia será clave entre los países de Sudamérica”, indicó.
JUZGADOS DE FLAGRANCIA
Fujimori también cuestionó los niveles de impunidad registrados en el país y afirmó que buscará acelerar la resolución de los procesos penales. Para ello, propuso extender el modelo de juzgados de flagrancia a nivel nacional y promover cambios en el Código Penal y el Código Procesal Penal.
“La impunidad reina en Perú: de cada 10 000 denuncias, solo cinco llegan a ser sentencias. Pero hay juzgados de flagrancia donde el ratio de sentencia llega al 85 o 90 por ciento, entonces tenemos que implementar juzgados de flagrancia en todo el país. Habrá que hacer modificaciones al Código Penal y al Código Procesal Penal. Lo que ustedes van a ver, sobre todo, es una decisión política de nuestro Gobierno de orden y recuperación de la paz en Perú”, explicó.
MÁS PENALES
La futura mandataria indicó que su gestión buscará acelerar la ejecución de la infraestructura penitenciaria mediante convocatorias abiertas a empresas extranjeras. Asimismo, adelantó que uno de los establecimientos estará destinado exclusivamente a los delincuentes considerados más peligrosos.
“Nosotros hemos planteado desde el plan de gobierno la construcción de, por lo menos, cuatro cárceles grandes y una para los criminales más avezados y los más peligrosos. Convocaremos a licitaciones internacionales y acá lo importante es hacerlo rápidamente. Sabemos que en El Salvador el presidente Bukele construyó estas cárceles en ocho meses; acá lo tenemos que hacer un poquito más rápido”, planteó.
En ese mismo contexto, Fujimori señaló que solicitará apoyo de países que ya han implementado estrategias para enfrentar la criminalidad organizada. Al respecto, indicó que buscará cooperación de naciones con mayor experiencia en la materia, entre ellas Ecuador, para fortalecer la aplicación de esas medidas en el Perú.
Las medidas anunciadas se suman a las propuestas que Keiko Fujimori presentó días atrás en una entrevista con el diario ecuatoriano El Universo. En aquella oportunidad, ratificó que solicitará facultades legislativas para implementar su estrategia de seguridad, la cual contempla la participación de las Fuerzas Armadas en el resguardo de las fronteras y el apoyo a la Policía Nacional y al sistema penitenciario en las zonas priorizadas.
REUNIÓN CON TRUMP
De otro lado, Fujimori afirmó que espera conversar con el presidente Donald Trump en septiembre, durante la próxima Asamblea General de la ONU en Nueva York, en una reunión bilateral.
Sostuvo que el escenario ideal para conversar con Trump sería durante la inauguración del próximo periodo anual de sesiones de las Naciones Unidas, el 8 de septiembre. Durante la entrevista, precisó que todavía no ha hablado con Trump, aunque sí se comunicó con el secretario de Estado Marco Rubio.
“Hemos recibido el saludo de Marco Rubio (secretario de Estado de Estados Unidos). Todavía no hemos tenido la posibilidad de conversar con el presidente Trump. Esperamos poder hacerlo (…) Me imagino que viajaremos a participar en la ONU y ahí espero tener alguna reunión bilateral. Prefiero no adelantarlo porque para mí la prioridad será recuperar el orden y poner el Estado a marchar en territorio nacional”, señaló.
Fujimori definió a Estados Unidos como un país aliado de Perú y recordó el apoyo que, según dijo, dio USAID durante la década de 1990, en particular en la erradicación de miles de hectáreas de hojas de coca. Sobre una eventual cooperación frente al narcotráfico, la delincuencia y el crimen organizado, sostuvo que su gobierno permitirá apoyo externo “hasta donde la Constitución y la ley de nuestro país lo permitan”.
BLOQUE REGIONAL
En la entrevista, la presidenta electa también se pronunció a favor de un nuevo bloque regional de gobiernos de derecha en América Latina, con el argumento de que la región está atravesando un giro político y que ese mandato debe aprovecharse para coordinar respuestas comunes.
“Nuestros ciudadanos en América Latina hoy están buscando resultados, buscan paz, buscan orden y buscan que se trabaje por ellos. Y por eso yo creo que América Latina está girando hacia la derecha y creo que estos mandatos hay que utilizarlos, además, para ayudarnos entre nosotros”, afirmó al medio.
Esa coordinación, según explicó, debería incluir la política migratoria, el intercambio de información de inteligencia y estrategias comunes contra la delincuencia y el narcotráfico. Al referirse a Venezuela, sostuvo que los países sudamericanos impactados por la migración venezolana pueden ayudar a que las familias retornen “a una Venezuela libre”, dentro de políticas de mediano plazo que, remarcó, deben comenzar a articularse desde ahora.
Fujimori también habló de la relación bilateral con Colombia y de la reciente elección de Abelardo de la Espriella como presidente de ese país. Dijo que tiene “una opinión favorable” del mandatario electo colombiano, que ha conversado con él en tres oportunidades y que lo invitó a su juramentación, aunque le comunicó que por ahora no saldrá de su país.
Sobre el presidente saliente Gustavo Petro, lamentó que en los últimos 4 años se hayan debilitado los lazos de amistad entre ambos países. Atribuyó ese deterioro a “opiniones e injerencias políticas” del mandatario colombiano en Perú, que, según su versión, generaron desconfianza.




