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    Hay que poner topes a las tasas de interés del oligopolio bancario

    Poner topes a las tasas de interés usureras que cobran los Bancos evitaría que siga primando, la “ley del embudo”, con topes para los ciudadanos de a pie y libertinaje para las entidades bancarias. Un “statu quo” que naturaliza la usura y la convierte en oligopolio de unos pocos bancos.

    ¿Por qué tanto escándalo? Se debe revisar el régimen de tasas de interés en un mundo donde el 35% de las economías fijan límites máximos a las tasas de interés.

    Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay fijan las tasas de interés.

    El 2020 tuvimos un Producto Bruto Interno (PBI) de –11.1% y una proyección de 6% para el 2021, por la corrupción, la COVID–19 y las confusas elecciones.

    La inversión y el consumo han caído, los sueldos están bajos, el desempleo ha aumentado. Los Bancos obtuvieron el 2018 una utilidad neta de S/. 8,219.5 millones, el 2019 S/. 9,082.3 millones y el 2020 S/. 2,111.6 millones y cobran una tasa de interés activa por sus créditos 35% y 115%, más una tasa moratoria del 140%, pagando por ahorros una tasa pasiva del 4% anual, llamada usura que desincentiva la inversión y el consumo.

    Sus utilidades de 2020 cayeron por la recesión, pero sus intereses por créditos siguen altos” por “mayores comisiones bancarias”. La SBS no dice nada ya que, por ley bancaria, los supervisados, financian su presupuesto.

    A la diferencia entre las tasas se le llama “spread” que da el margen de ganancia del banco, quienes dicen, que es elevado porque el mercado de ahorros es pequeño, pero por estrategia reducen el crédito para generar escasez en los préstamos. Ante esto, el agente económico prefiere la informalidad (prestamistas), limitando el crecimiento de la intermediación bancaria.

    Joseph Stiglitz Premio Nobel de Economía dice: “El sector financiero ha perfeccionado sus habilidades para quitarle el dinero a la gente sin contribuir al progreso social” “Crean riqueza arriba pero también crean miseria abajo…”

    04 bancos abarcan el 80% del mercado de crédito (BCP y su subsidiaria Mi Banco, Interbank, Scotiabank, BBVA).

    El estado tiene dinero depositado en los bancos privados sin sacar provecho. En vez de usarlo al crecimiento productivo, este alimenta las ganancias del oligopolio.

    El Banco de la Nación, tiene oficinas con la mayor cobertura geográfica y un mercado con los miles de trabajadores públicos y pensionistas, pero no les da préstamos productivos. Si se articulara con COFIDE, habría crédito barato para los medianos inversores.

    Hay que dar crédito para el crecimiento productivo, haciendo que el mercado financiero sea competitivo y controlar los abusos del oligopolio bancario.

    Por el neoliberalismo, no tenemos un banco que promueva el desarrollo, porque el oligopolio no quiere competencia, ahí está el discurso de dejar al “mercado libre” y que el estado no intervenga porque sería desastroso.

    El Banco Central de Reserva – BCR, puede subir o bajar las tasas de interés. ¿Cómo lo hace? Al controlar los soles en circulación, puede bajar las tasas poniendo más dinero en circulación. Si hubiera más crédito y menores tasas de interés, se facilitaría la inversión productiva.

    (*) Economista.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Poner topes a las tasas de interés usureras que cobran los Bancos evitaría que siga primando, la “ley del embudo”, con topes para los ciudadanos de a pie y libertinaje para las entidades bancarias. Un “statu quo” que naturaliza la usura y la convierte en oligopolio de unos pocos bancos.

    ¿Por qué tanto escándalo? Se debe revisar el régimen de tasas de interés en un mundo donde el 35% de las economías fijan límites máximos a las tasas de interés.

    Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay fijan las tasas de interés.

    El 2020 tuvimos un Producto Bruto Interno (PBI) de –11.1% y una proyección de 6% para el 2021, por la corrupción, la COVID–19 y las confusas elecciones.

    La inversión y el consumo han caído, los sueldos están bajos, el desempleo ha aumentado. Los Bancos obtuvieron el 2018 una utilidad neta de S/. 8,219.5 millones, el 2019 S/. 9,082.3 millones y el 2020 S/. 2,111.6 millones y cobran una tasa de interés activa por sus créditos 35% y 115%, más una tasa moratoria del 140%, pagando por ahorros una tasa pasiva del 4% anual, llamada usura que desincentiva la inversión y el consumo.

    Sus utilidades de 2020 cayeron por la recesión, pero sus intereses por créditos siguen altos” por “mayores comisiones bancarias”. La SBS no dice nada ya que, por ley bancaria, los supervisados, financian su presupuesto.

    A la diferencia entre las tasas se le llama “spread” que da el margen de ganancia del banco, quienes dicen, que es elevado porque el mercado de ahorros es pequeño, pero por estrategia reducen el crédito para generar escasez en los préstamos. Ante esto, el agente económico prefiere la informalidad (prestamistas), limitando el crecimiento de la intermediación bancaria.

    Joseph Stiglitz Premio Nobel de Economía dice: “El sector financiero ha perfeccionado sus habilidades para quitarle el dinero a la gente sin contribuir al progreso social” “Crean riqueza arriba pero también crean miseria abajo…”

    04 bancos abarcan el 80% del mercado de crédito (BCP y su subsidiaria Mi Banco, Interbank, Scotiabank, BBVA).

    El estado tiene dinero depositado en los bancos privados sin sacar provecho. En vez de usarlo al crecimiento productivo, este alimenta las ganancias del oligopolio.

    El Banco de la Nación, tiene oficinas con la mayor cobertura geográfica y un mercado con los miles de trabajadores públicos y pensionistas, pero no les da préstamos productivos. Si se articulara con COFIDE, habría crédito barato para los medianos inversores.

    Hay que dar crédito para el crecimiento productivo, haciendo que el mercado financiero sea competitivo y controlar los abusos del oligopolio bancario.

    Por el neoliberalismo, no tenemos un banco que promueva el desarrollo, porque el oligopolio no quiere competencia, ahí está el discurso de dejar al “mercado libre” y que el estado no intervenga porque sería desastroso.

    El Banco Central de Reserva – BCR, puede subir o bajar las tasas de interés. ¿Cómo lo hace? Al controlar los soles en circulación, puede bajar las tasas poniendo más dinero en circulación. Si hubiera más crédito y menores tasas de interés, se facilitaría la inversión productiva.

    (*) Economista.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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