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    Homenaje a Don Luis Bedoya Reyes

    Por Juan Sotomayor

    El pasado 20 de febrero cumplió cien años de edad Don Luis Bedoya Reyes, chalaco de nacimiento, líder histórico y fundador del Partido Demócrata Cristiano, del cual luego nacería el hasta hoy vigente Partido Popular Cristiano. Sin duda, una figura que merece ser destacada en tiempos que la política peruana se encuentra muy desprestigiada.

    Bedoya es de los políticos que ya no hay. Estudioso, caballero, doctrinario y ejecutivo, siempre leal a sus principios. Se le recuerda con gratitud por su gestión como alcalde de Lima, en dos gestiones que fueron desde 1963 hasta 1969, en las cuales demostró que sí es posible realizar una excelente gestión pública, con conocimientos, honradez y resultados palpables.

    Si bien la Vía Expresa es considerada su obra cumbre, no son menos destacables otras obras que consolidaron en su momento a Lima como una urbe moderna: las avenidas Argentina, Colonial, Circunvalación, Perú, el Paseo Colón, así como la Plaza Bolognesi, Plaza 2 de Mayo, Plaza Grau y los puentes Dueñas y Del Ejército, fueron ejecutadas durante la gestión de don Luis Bedoya Reyes. También es de resaltar la construcción de importantes mercados, plazas, parques, albergue, biblioteca, entre otras muchas obras que siguen beneficiando a Lima y sus vecinos.

    Además de su exitosa gestión como Alcalde y del legado que deja como presidente fundador del PPC, es importante recordar y reconocer el aporte de Luis Bedoya Reyes a la política peruana en situaciones tan delicadas y trascendentes como el golpe de estado perpetrado por el general Juan Velasco Alvarado  en 1969 y el proceso de retorno a la democracia en 1980, donde el papel de Bedoya en la Asamblea Constituyente fue fundamental para consolidar principios democráticos y derechos fundamentales de las personas en la recordada Constitución de  1978.

    Con una vitalidad y lucidez asombrosas para su edad, y aun cuando se pueda discrepar con sus ideas políticas, no cabe duda que los discursos, obras y gestos democráticos de don Luis Bedoya Reyes, quedarán como ejemplos imperecederos para los líderes actuales, las futuras generaciones y especialmente para quienes tienen la vocación de participar en política. Por eso, desde aquí, nuestro más sincero homenaje y reconocimiento a tan ilustre figura nacional.

    Por Juan Sotomayor

    El pasado 20 de febrero cumplió cien años de edad Don Luis Bedoya Reyes, chalaco de nacimiento, líder histórico y fundador del Partido Demócrata Cristiano, del cual luego nacería el hasta hoy vigente Partido Popular Cristiano. Sin duda, una figura que merece ser destacada en tiempos que la política peruana se encuentra muy desprestigiada.

    Bedoya es de los políticos que ya no hay. Estudioso, caballero, doctrinario y ejecutivo, siempre leal a sus principios. Se le recuerda con gratitud por su gestión como alcalde de Lima, en dos gestiones que fueron desde 1963 hasta 1969, en las cuales demostró que sí es posible realizar una excelente gestión pública, con conocimientos, honradez y resultados palpables.

    Si bien la Vía Expresa es considerada su obra cumbre, no son menos destacables otras obras que consolidaron en su momento a Lima como una urbe moderna: las avenidas Argentina, Colonial, Circunvalación, Perú, el Paseo Colón, así como la Plaza Bolognesi, Plaza 2 de Mayo, Plaza Grau y los puentes Dueñas y Del Ejército, fueron ejecutadas durante la gestión de don Luis Bedoya Reyes. También es de resaltar la construcción de importantes mercados, plazas, parques, albergue, biblioteca, entre otras muchas obras que siguen beneficiando a Lima y sus vecinos.

    Además de su exitosa gestión como Alcalde y del legado que deja como presidente fundador del PPC, es importante recordar y reconocer el aporte de Luis Bedoya Reyes a la política peruana en situaciones tan delicadas y trascendentes como el golpe de estado perpetrado por el general Juan Velasco Alvarado  en 1969 y el proceso de retorno a la democracia en 1980, donde el papel de Bedoya en la Asamblea Constituyente fue fundamental para consolidar principios democráticos y derechos fundamentales de las personas en la recordada Constitución de  1978.

    Con una vitalidad y lucidez asombrosas para su edad, y aun cuando se pueda discrepar con sus ideas políticas, no cabe duda que los discursos, obras y gestos democráticos de don Luis Bedoya Reyes, quedarán como ejemplos imperecederos para los líderes actuales, las futuras generaciones y especialmente para quienes tienen la vocación de participar en política. Por eso, desde aquí, nuestro más sincero homenaje y reconocimiento a tan ilustre figura nacional.

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