In crescendo respaldo internacional a Marruecos

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Ricardo Sánchez Serra

El Reino de Marruecos se encuentra recibiendo, de parte de la comunidad internacional, masivas muestras de solidaridad con respecto a sus provincias del sur, esto es al Sáhara Occidental o Sahara marroquí, cuya soberanía es indiscutible por la legalidad y la historia.

La autonomía que ofrece a los saharauis está refrendada por una resolución (S/RES/1754) del Consejo de Seguridad del año 2007, que felicita por los “serios y creíbles esfuerzos de Marruecos para que el proceso avance hacia una solución”.

Esta iniciativa es la más realista para resolver un galimatías de una minoría saharaui. que se encuentra en los campamentos de Tinduf en Argelia, apoyada por este Gobierno y que son carne de cañón en un eventual conflicto que tiñería de sangre todo el Magreb.

Es tan evidente que la solución al rifirrafe la tiene Argelia, que el Consejo de Seguridad y en las propias negociaciones entre Marruecos y una parte de los saharauis –representados por el Frente Polisario-, ya Argel no es un simple “observador”, sino contraparte directa.

Corazón saharaui

Debo expresar con sinceridad que mi anterior postura de reclamar “independencia o guerra” en este diferendo estaba sumamente descaminada, era egoísta y no tenía la información global, legal e histórica, tan necesaria para tomar una posición.

Mi afecto por el pueblo saharaui, que sufre en Tinduf, sigue siendo incólume. ¿Por qué digo que sufre? Porque la ayuda humanitaria cada vez es menor, porque las condiciones básicas para vivir son inhumanas: no hay electricidad, escasea el agua y la alimentación; no hay libertad de expresión (son apresados los que disienten). La juventud que realiza estudios superiores becados en otros países, se gradúan y vuelven a los inhóspitos campamentos (que se encuentran en la parte más dura del desierto sahariano), sin trabajo, sin esperanza y sin futuro.

En forma continua hay manifestaciones de protesta contra las autoridades totalitarias (como bien adjetivaban los propios opositores saharauis en España), porque quieren volver a sus tierras y abrazarse con sus familias, después de más de 40 años de separación. Hay observadores internacionales que señalan que la población que vive en Tinduf está secuestrada. Si no fuera cierto ¿qué pasaría si desaparecieran los controles policíacos en Tinduf? ¿A dónde creen que irían los pobladores? A reunificarse con sus familias y vivir en paz.

Actualmente las Naciones Unidas ya no hablan de referendo, sino de negociaciones para una “solución política realista, viable y duradera”.

Respaldo irreversible

La posición marroquí sobre su integridad territorial y la propuesta de autonomía se consolida en todo el mundo. Las resoluciones de las Naciones Unidas así lo confirman. El apoyo de los países a la tesis marroquí va in crescendo, cada vez menos Estados apoyan la postura del Frente Polisario (ni una veintena de naciones), los retiros del reconocimiento son en cascada, como Chad, Ruanda y Mauricio, en el Caribe y Sudamérica: Jamaica, Surinam, Granada, Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía; Paraguay, Bolivia y El Salvador; y próximamente Uruguay y Ecuador. El Perú congeló sus relaciones en 1976.

Asimismo, en el Sáhara marroquí se realizan numerosos cónclaves internacionales, como el Foro Marruecos-Estados Insulares del Pacífico o Crans Montana, de desarrollo ecónomico del África. Igualmente, un reconocimieto a la integridad del territorio marroqui y respaldo a su soberanía es la reciente creación de consulados en Laayoune y Dakhla, de la República Centroafricana, Guinea, Santo Tomé y Príncipe, Gabón, Costa del Marfil, Gambia, Islas Comoras, Senegal y Burundi.

El candado de la solución la tienen las autoridades totalitarias de Tinduf y la llave, Argelia. La comunidad internacional espera que se acepte la autonomía que ofrece Marruecos y la población tindufeña regrese libremente bajo supervisión internacional.