La influenza A H3N2 comparte síntomas con otras infecciones respiratorias, pero solo las pruebas clínicas permiten diferenciarlas.
La influenza A H3N2 es un subtipo de la gripe estacional que suele confundirse con el resfriado común y el COVID-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que no es posible identificarla solo por los síntomas, por lo que se requieren pruebas de laboratorio.
Síntomas y forma de inicio
La influenza A H3N2 se caracteriza por un inicio súbito, fiebre alta, dolores musculares y cansancio intenso. En cambio, el resfriado común presenta síntomas leves y progresivos, generalmente sin fiebre.
Diferencias con el COVID-19
Ambas enfermedades comparten fiebre, tos y malestar general. Sin embargo, el COVID-19 tiene un periodo de incubación más largo y puede generar secuelas prolongadas. La influenza A H3N2 aparece de forma más rápida y concentrada en el tiempo.
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Riesgos y población vulnerable
Adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas son los más afectados por la influenza A H3N2, con mayor riesgo de complicaciones respiratorias y hospitalización.
Vacunación y prevención
La vacunación anual contra la influenza A H3N2 reduce los cuadros graves. Se recomienda reforzar medidas como lavado de manos, ventilación de ambientes y uso de mascarilla ante síntomas.
Ante la circulación simultánea de virus respiratorios, las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación y el diagnóstico oportuno para evitar complicaciones y una mayor presión sobre los servicios de salud.





