Tipo de cambio en ascenso añade presión al bolsillo de los hogares
La combinación de problemas internos y tensiones internacionales configura un panorama económico desafiante para el Perú. Así lo señaló Víctor Fuentes, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), quien advirtió que la interrupción del suministro de gas natural y el contexto externo podrían reflejarse pronto en mayores precios para los consumidores.
En declaraciones para RPP, el especialista explicó que el impacto no se limita al sector energético. El encarecimiento del petróleo, que en las últimas semanas pasó de 60 a 80 dólares por barril, y el incremento del tipo de cambio conforman un escenario que presiona los costos de producción y transporte.
La menor disponibilidad de gas natural obliga a empresas y generadores eléctricos a recurrir a combustibles más caros, lo que encarece la cadena productiva. Transportistas y sectores industriales son los primeros en sentir el golpe, pero el efecto termina trasladándose a los precios finales de bienes y servicios.
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A ello se suma la incertidumbre internacional vinculada a la situación en Medio Oriente, especialmente en el Estrecho de Ormuz, punto estratégico para el comercio mundial de crudo y gas. La tensión en esa zona impulsa la cotización del petróleo y fortalece al dólar, moneda en la que se transan la mayoría de materias primas.
Fuentes recordó que el gas natural es un componente clave de la economía peruana, pues representa cerca del 3 por ciento del producto bruto interno y aporta alrededor del 40 por ciento de la generación eléctrica. Por ello, cualquier interrupción en su suministro tiene consecuencias amplias y rápidas.
En ese contexto, el economista consideró que la convergencia de estos factores podría traducirse en mayores presiones inflacionarias en el corto plazo, afectando tanto a empresas como a hogares, especialmente si la volatilidad internacional persiste.




