Pablo Carranza
El gobierno del presidente José Jerí debería impulsar el desarrollo de la industria de los biocombustibles para mitigar la contaminación ambiental en nuestro país, que generan los hidrocarburos fosiles, algo que es una “tendencia mundial” en cuidado del medio ambiente y el control de las emisiones del CO2, sostuvo el especialista Joseph Cerna.
En declaraciones al diario La Razón, opinó que urge la publicación de la reglamentación de la Ley N°32276, Ley de Biomcombustibles, cuyo plazo de 90 dias ha sido sobrepasado. Esto, según explico, para alcanzar a países vecinos como Brasil, Argentina y Colombia, cuyas industrias están muy desarrolladas.
“La tendencia de la protección del medio ambiente y el control de las emisiones de CO2 es una preocupación mundial, ha aterrizado y ya se ha convertido en realmente un problema mundial. Actualmente los bonos verdes, actualmente le pagan a países menos industrializados para nosotros controlar las emisiones, ha tomado tanta fuerza que hace unos 15 años atrás, un bono costaba en un dólar por el control de la tonelada de dióxido de carbono, y ahora en países de Europa se están pagando en 45 euros. Eso significa que la tendencia al cuidado del medio ambiente cada vez va a ser mucho más exigente. Entonces, si Perú no está a la par con estas nuevas exigencias mundiales, lamentablemente vamos a seguir siendo un país tercermundista”, señaló.
Por ello, agregó, “nosotros como Perú, a comparación de Colombia, que tiene una federación nacional de biocombustibles, una dirección técnica, tiene empresas que están sólidamente establecidas en este negocio, estoy hablando que, en el 2013, cuando la empresa donde trabajé, era la única empresa que producía biodiesel de palma. En ese momento, por intereses externos e internos también de algunos funcionarios, modificaron las normas, a pesar que había una ley que presionaba para que compren el biodiesel. De tal forma que la NTP, la norma peruana, la iban actualizando a una norma europea para biodiesel, que es una norma muy exigente, porque está hecha para un biodiesel que tiene que comportarse de una forma distinta por los climas que ellos tienen. Hablamos de climas fríos, que llegan a -40 grados. Entonces, la normativa peruana, lo que dispuso en ese momento era hacer un copia y pega de la normativa europea, la 14240, e ir ingresando parámetros para el biodiesel en Perú”.
Además, mencionó que “justamente en ese año, nosotros detectamos que PetroPerú empezaba a comprar el biodiesel a Argentina, que era un producto, obviamente, subsidiado, que tenía muchas cosas que hacía que no se pueda competir con el biodiesel que nosotros hacíamos en Perú”.
“La tendencia internacional es que el porcentaje de mezcla se incremente. Brasil está en un 10%, Colombia y otros también están en 10%. El biodiesel se puede mezclar hasta un 20% y será un buen producto”.
Joseph Cerna dijo que “es un tema muy delicado porque genera miles de empleos directos e indirectos y también nos ayuda, obviamente, a disminuir la gran cantidad de material particular que estamos contaminando, a nivel nacional. Básicamente, lo que necesitamos nosotros es un aporte real con la publicación de la reglamentación de la Ley N°32276. Una preocupación real a las necesidades tanto de los agricultores, los intermediarios y los productores de los biocombustibles, para hacer que este negocio sea sustentable y que nos permita el desarrollo de las comunidades y de la industria”
Finalmente, recordó que “la demanda del Perú son 300.000 toneladas al año, y en nuestro país actualmente, con las dos empresas que tenemos, nada más se produce el 30% de la demanda. Por ello hay que impulsar la industria”.
DEMORA
A inicios de abril, el Congreso de la República oficializó la Ley N° 32276, modificando la normativa de promoción del mercado de biocombustibles que busca fortalecer su producción y promover su consumo.
La ley establece que el Poder Ejecutivo deberá implementar políticas para incentivar la producción y comercialización de estos productos.
Entre las nuevas disposiciones se establece que se fomentará la participación privada, buscando posicionar al país como exportador de biocombustibles. Sumado a eso, se indica que se incentivará la comercialización en distintos sectores económicos, ya sea en su estado puro o mezclado con otros combustibles.
Además, se insta a promover la promoción de la producción de biocombustibles en la selva, en zonas aptas y dentro de programas de desarrollo alternativo sostenible. Para ello, se impulsarán medidas que hagan más competitivo el proceso de producción de biodiesel, asegurando el cumplimiento de los estándares de calidad establecidos en la normativa técnica vigente.
En cuanto a su uso y comercialización, se indica que el Poder Ejecutivo tendrá la responsabilidad de determinar, mediante decreto supremo, las condiciones para la distribución de etanol, biodiesel y otros biocombustibles en el mercado nacional. Cabe mencionar que, actualmente, se establece que el Ejecutivo dispone la oportunidad y las condiciones para el establecimiento del uso del etanol y el biodiésel.
En ese contexto, se estableció un plazo máximo de 90 días para que el Gobierno adecúe los reglamentos existentes, incluyendo el de la ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles y el de Comercialización de Biocombustibles. Sin embargo, no ha ocurrido.




