Atentado en Trujillo
La violencia en Trujillo ha cobrado una nueva víctima, sumiendo en el dolor a una familia que hoy clama por respuestas. Sebastián Cabeza Castañeda, un prometedor ingeniero industrial de apenas 23 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza, en un ataque que ha dejado a la comunidad consternada por la frialdad de los perpetradores.
El trágico suceso ocurrió cuando Sebastián abandonaba un gimnasio local en compañía de su enamorada. Según el desgarrador relato de su hermana, difundido por La República, Alison Cabeza, el ataque fue directo y sin mediar palabra.
“Al momento de subir al carro es que recibe un impacto por la parte trasera de la cabeza”, detalló, señalando que el joven fue sorprendido por sus verdugos en un momento de vulnerabilidad.
Sebastián no solo era un profesional titulado; era un joven con una visión clara de desarrollo para su región. Recientemente había lanzado un emprendimiento propio inspirado en modelos de negocio internacionales que observó durante sus viajes.
“Él veía emprendimientos alrededor del mundo que a Trujillo le hacían falta”, recordó Alison, describiéndolo como una “persona de luz” y profundamente amada por su entorno.




