La presidenta electa aseguró que su gobierno impulsará a las mypes y destrabará grandes inversiones para dinamizar el empleo y reducir la pobreza.
La presidenta electa del Perú, Keiko Fujimori, afirmó que su gestión buscará acelerar el crecimiento económico del país en los próximos años, con la meta de cerrar el 2026 con una expansión cercana al 3,8% y alcanzar entre 5% y 6% en 2027.
Según explicó, el país actualmente mantiene un crecimiento aproximado de 3,2%, pero su gobierno apunta a mejorar ese desempeño mediante una estrategia centrada en el impulso a las micro y pequeñas empresas (mypes), así como en la reactivación de grandes proyectos de inversión.
“Esperamos terminar el año en cerca de 3,8% y el próximo crecer entre 5% y 6%”, señaló la futura mandataria en una reciente entrevista internacional, donde detalló los principales lineamientos de su plan económico.
Fujimori indicó que uno de los principales retos será enfrentar la alta informalidad y el desempleo, por lo que planteó dar mayores facilidades a las pequeñas empresas, consideradas clave para dinamizar la economía nacional. En ese sentido, sostuvo que el fortalecimiento de este sector permitirá generar más puestos de trabajo y mejorar las condiciones de vida de la población.
Asimismo, remarcó que el destrabe de grandes proyectos de inversión —tanto públicos como privados— será fundamental para impulsar el crecimiento y atraer capitales, en un contexto donde el país busca recuperar el dinamismo económico tras años de inestabilidad política.
No obstante, las proyecciones de Fujimori superan ampliamente las estimaciones de organismos y entidades económicas. Por ejemplo, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) prevé un crecimiento de alrededor de 3,2% para 2027, mientras que otros organismos internacionales manejan cifras incluso menores.
En esa línea, especialistas advierten que alcanzar tasas cercanas al 6% dependerá de factores clave como la estabilidad política, la confianza empresarial y la ejecución efectiva de proyectos de inversión.
Las declaraciones de la presidenta electa se dan en medio del proceso de transición de gobierno, donde su equipo busca enviar señales de confianza a los mercados y delinear el rumbo económico del país para los próximos cinco años.




