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    La Academia y el Oscar

    Por Diego García Wadsworth

    A pocas horas de conocer a los ganadores de la edición 91 de los premios Oscar, la Academia se ha visto rodeada de comentarios negativos, no solo por algunas nominaciones que resultan absurdas, sino también por el mal manejo que ha tenido la organización de este esperado evento.

    Primero, se anunció al comediante Kevin Hart como anfitrión de la velada, pero tuvo que renunciar debido al escándalo que ser armó por unos twitters en el que se burlaba de la comunidad gay.

    Luego se informó que cuatro categorías no se transmitirían en vivo y se darían a conocer a los ganadores en la tanda comercial (cinematografía, montaje, maquillaje y peluquería y cortometraje). Fue tanto el revuelo de esta medida que el gremio de editores y de cinematografía mandó una carta al productor del evento prácticamente exigiendo que se reconsiderara esta decisión. Con temor de ser boicoteados, se anunció que todos los premios serían revelados en la ceremonia, como se ha venido haciendo desde 1929.

    A comparación de otros años, esta entrega es una de las menos predecibles y que pueden marcar historia en los Oscar. Como favorita parte “Roma”, la cinta mexicana de Alfonso Cuarón que se convertiría en la primera película de habla no inglesa en ganar el premio mayor de la noche. Su historia intimista y el blanco y negro sobre las mujeres que lo criaron, enfocándose en una empleada doméstica ha generado excelentes críticas y cuenta con 10 nominaciones. Tiene asegurado el premio de cinematografía, film extranjero y director, dándole una segunda victoria en este rubro a Cuarón.

    Las categorías actorales están mucho más reñidas, en el apartado de mejor actor la pelea es entre Rami Malek y Christian Bale. El primero se mimetiza en Freddie Mercury, imitando sus gestos y movimientos y luciéndose en la escena del concierto Live Aid. En cambio Bale sufre una transformación física extrema para personificar al ex vicepresidente norteamericano Dick Cheney. Lo justo sería que el Oscar se lo lleve Rami. Para mejor actriz Lady Gaga en un principio parecía segura, pero con los triunfos de Glenn Close en otras premiaciones se perfila como la favorita. Además cuenta con 6 nominaciones previas sin victoria alguna. Increíble que una actriz de su calibre vaya a recibir su primer Oscar.

    Mejor actor de reparto la apuesta va con Mahershala Ali por su interpretación del pianista Don Shirley en “Green book”, este sería su segundo premio en esta categoría. Actriz de reparto está más reñida pues no hay un panorama claro. Regina King y Rachel Weisz son las más voceadas pero podría ganar cualquiera de las cinco seleccionadas. Al haberse quedado sin anfitrión el Oscar ha optado por tener varios números musicales que amenicen la ceremonia. Queen se encargará de la apertura del show y las presentaciones de Lady Gaga y Bradley Cooper cantando Shallow de “Nace una estrella” es lo más esperado.

    Esperemos que se haga justicia en esta ceremonia y se premie a lo mejor y no a lo políticamente correcto. La victoria de “Roma” marcaría un precedente positivo en una premiación que ha ido perdiendo credibilidad a lo largo de los años.

     

    Por Diego García Wadsworth

    A pocas horas de conocer a los ganadores de la edición 91 de los premios Oscar, la Academia se ha visto rodeada de comentarios negativos, no solo por algunas nominaciones que resultan absurdas, sino también por el mal manejo que ha tenido la organización de este esperado evento.

    Primero, se anunció al comediante Kevin Hart como anfitrión de la velada, pero tuvo que renunciar debido al escándalo que ser armó por unos twitters en el que se burlaba de la comunidad gay.

    Luego se informó que cuatro categorías no se transmitirían en vivo y se darían a conocer a los ganadores en la tanda comercial (cinematografía, montaje, maquillaje y peluquería y cortometraje). Fue tanto el revuelo de esta medida que el gremio de editores y de cinematografía mandó una carta al productor del evento prácticamente exigiendo que se reconsiderara esta decisión. Con temor de ser boicoteados, se anunció que todos los premios serían revelados en la ceremonia, como se ha venido haciendo desde 1929.

    A comparación de otros años, esta entrega es una de las menos predecibles y que pueden marcar historia en los Oscar. Como favorita parte “Roma”, la cinta mexicana de Alfonso Cuarón que se convertiría en la primera película de habla no inglesa en ganar el premio mayor de la noche. Su historia intimista y el blanco y negro sobre las mujeres que lo criaron, enfocándose en una empleada doméstica ha generado excelentes críticas y cuenta con 10 nominaciones. Tiene asegurado el premio de cinematografía, film extranjero y director, dándole una segunda victoria en este rubro a Cuarón.

    Las categorías actorales están mucho más reñidas, en el apartado de mejor actor la pelea es entre Rami Malek y Christian Bale. El primero se mimetiza en Freddie Mercury, imitando sus gestos y movimientos y luciéndose en la escena del concierto Live Aid. En cambio Bale sufre una transformación física extrema para personificar al ex vicepresidente norteamericano Dick Cheney. Lo justo sería que el Oscar se lo lleve Rami. Para mejor actriz Lady Gaga en un principio parecía segura, pero con los triunfos de Glenn Close en otras premiaciones se perfila como la favorita. Además cuenta con 6 nominaciones previas sin victoria alguna. Increíble que una actriz de su calibre vaya a recibir su primer Oscar.

    Mejor actor de reparto la apuesta va con Mahershala Ali por su interpretación del pianista Don Shirley en “Green book”, este sería su segundo premio en esta categoría. Actriz de reparto está más reñida pues no hay un panorama claro. Regina King y Rachel Weisz son las más voceadas pero podría ganar cualquiera de las cinco seleccionadas. Al haberse quedado sin anfitrión el Oscar ha optado por tener varios números musicales que amenicen la ceremonia. Queen se encargará de la apertura del show y las presentaciones de Lady Gaga y Bradley Cooper cantando Shallow de “Nace una estrella” es lo más esperado.

    Esperemos que se haga justicia en esta ceremonia y se premie a lo mejor y no a lo políticamente correcto. La victoria de “Roma” marcaría un precedente positivo en una premiación que ha ido perdiendo credibilidad a lo largo de los años.

     

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