La congruencia en la política

0
343

                           La congruencia en la política   

Por: IVÁN PEDRO GUEVARA VÁSQUEZ          

A raíz de los últimos sucesos en la política nacional consistentes en la renuncia de la Vicepresidenta de la República, Mercedes Rosalba Aráoz Fernández, a la bancada oficialista de Peruanos por el Kambio (PPK) sin renunciar al cargo de vicepresidenta, por un lado, y, por el otro, la incorporación de la ex integrante de la bancada fujimorista, Yesenia Ponce Villarreal, a la alicaída bancada oficialista, surge el tema de la congruencia o consecuencia de los actos en política.

Es un asunto de consecuencia o congruencia política porque, en el primer caso, lo congruente hubiese sido que la todavía vicepresidenta manifieste su voluntad de renunciar a la bancada oficialista –con la cual accedió a la vicepresidencia en la plancha presidencial- renunciando a su vez al cargo de vicepresidenta, pues puede conservar aún el cargo de congresista de la República que tiene, al ser éste irrenunciable por mandato constitucional.

En el segundo caso, lo congruente hubiese sido no decidir integrar la bancada oficialista, pues la congresista Ponce ingresó con una bancada fujimorista al Congreso de la República, e incluso según los trascendidos habría presentado anteriormente una denuncia contra el actual Presidente de la República.

No se aprecia al parecer consecuencia o congruencia política en esos dos casos mencionados. Sin embargo, ello no llama la atención en realidad por el poco desarrollo de las instituciones políticas en el país que se explica en la práctica en la fácil desaparición del escenario político de partidos que compitieron por la máxima magistratura de la nación y que ganaron incluso la presidencia (¿Cuántos representantes congresales tiene Perú Posible, el Partido Nacionalista, el PPC, etc.?).

Esas falencias de contexto explican cierta inmadurez en la actual clase política y en no pocos de sus integrantes por cierto. Es nuestra actual realidad por lo visto. Mas en el primer caso estaría como justificación práctica la imposibilidad de encargar la presidencia por supuestos de viaje al exterior del presidente constitucional en caso renuncie la única vicepresidenta, y en el segundo caso se encuentra como justificación el hecho que no está prohibido el cambio de bancada, siempre y cuando no se trate de transfuguismo motivado por razones económicas.

Por todo ello, las movidas en el tablero de ajedrez político nacional se han de mirar quizás con un gesto de comprensión y conmiseración humana hasta cierto punto. Pero también desde otro punto de vista, desde una visión de futuro, es necesario superar la actual situación mediante las reformas políticas respectivas, irradiando la democracia basada en el mérito por todos los rincones de la Patria.     

Las ambiciones personales no pueden ser mayores que las ambiciones nacionales bajo ningún punto de vista. Más bien deben de armonizarse y sincronizarse en beneficio de los intereses generales de la nación peruana, reconociendo el gran reto que tenemos por delante, como es el hecho del mejoramiento de nuestra clase política aprovechando las bondades de las reformas políticas que potencian y desarrollan la democracia interna en los partidos y agrupaciones políticas de cara al bicentenario de la República.            

                                                                                                                     (*) Jurista y consultor político.