More

    La corrupción, pandemia de América Latina (XXXXIV)

    Decíamos en el artículo anterior, que toda América Latina está cortada por la misma tijera. acentos, costumbres y modismos, muestran una aparente diferencia, pero en el fondo, somos los mismos.

    Y aparecen entonces, las elecciones. Candidatos a “dos manos”, para la Primera Magistratura del país. Pronósticos torcidos, amañados, acomodados, que desgraciadamente muestran una voluntad de voto que no es la correcta.

    Y luego, viene “el llanto por la leche derramada”.

    Hace días, después de las votaciones en uno de nuestros países, alguien lanzó una de las frases más hermosas, más sutiles, con delicados y gaseosos conceptos e ingeniosa redacción, no se puede negar, cuando dijo: “ausencia del estado en sectores deprimidos ha pasado la factura”.

    Qué maravillosa frase. Cuánta sinceridad encierra, al reconocer en “plata blanca”, “al salto de la pulga”, que el estado ha ejercido un mal gobierno, un mal manejo de los recursos. Que no ha llegado a los sectores de los más necesitados, para cubrir sus necesidades vitales. Y por eso, esa misma población ha pasado la factura (yo le habría colocado: Cuenta de Cobro que no factura), por su incapacidad de ocuparse del sector menos favorecido. esa población, la que lleva 200 años esperando que les construyan una buena escuela, que lleva 200 años esperando que le construyan una buena Clínica u Hospital, que lleva 200 años, cuando habiendo salido de su ignorancia y con un buen estado de salud, le ayudasen a comprometerse económicamente con una buena Vivienda de Interés Social.

    Por eso ha pasado su “Cuenta de Cobro”, al “cuasi” elegir a un líder sindical, de izquierda, etc. por la inoperancia, por la negligencia, por la desidia del estado, de actuar a favor de la población, teniendo los recursos y teniendo las “leyes” que a la postre, han permitido en el transcurso de estos 200 años, que de cada Dólar, los corruptos, junto con los que “comen callados”, se roben 60 céntimos, dejando apenas 40 céntimos para las Obras Sociales. Por esa incapacidad, han pasado Cuenta de Cobro, al apoyar a un líder sindical que ni aparecía en las encuestas. Por eso, reconozcamos que no pudimos defender como varones: el derecho que tiene todo el mundo, a vivir en condiciones de vida, justas, en cuanto a educación, Salud y Vivienda.

    Que quienes se lanzan a sentarse en la silla presidencial o a ser Miembros de los Cuerpos Colegiados, a base de un régimen de honorarios que no asalariados, sean gente de ALTOS VALORES ÉTICOS y MORALESS, HONESTOS, DECENTES, RESPONSSBLES, JUSTOS de su compromiso con la sociedad en general. No PERVERSOS, como aquél presidente latinoamericano, que se llevó 30 millones de dólares en los negociados con ODEBRECHT.

    Y hay que tener en cuenta, algo más y traigo a colación un concepto del Profesor Mordejai Yaacobi, en su libro, SHEMÁ ISRAEL, precisamente en su exégesis de la porción “TAZRÍA”/levítico, Pág.102, editorial Mejoras 1967, que se lee por estos días en las sinagogas y que dice:

    “En los tiempos antiguos y en las sociedades primitivas, no existieron leyes y preceptos que reglamentaran la vida del individuo y de la colectividad. Surgió la necesidad de limitar la libertad absoluta del hombre para poder convivir sin hacerse daño el uno al otro”.

    (*) Miembro A.I.E.L.C.

    (*) la Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Decíamos en el artículo anterior, que toda América Latina está cortada por la misma tijera. acentos, costumbres y modismos, muestran una aparente diferencia, pero en el fondo, somos los mismos.

    Y aparecen entonces, las elecciones. Candidatos a “dos manos”, para la Primera Magistratura del país. Pronósticos torcidos, amañados, acomodados, que desgraciadamente muestran una voluntad de voto que no es la correcta.

    Y luego, viene “el llanto por la leche derramada”.

    Hace días, después de las votaciones en uno de nuestros países, alguien lanzó una de las frases más hermosas, más sutiles, con delicados y gaseosos conceptos e ingeniosa redacción, no se puede negar, cuando dijo: “ausencia del estado en sectores deprimidos ha pasado la factura”.

    Qué maravillosa frase. Cuánta sinceridad encierra, al reconocer en “plata blanca”, “al salto de la pulga”, que el estado ha ejercido un mal gobierno, un mal manejo de los recursos. Que no ha llegado a los sectores de los más necesitados, para cubrir sus necesidades vitales. Y por eso, esa misma población ha pasado la factura (yo le habría colocado: Cuenta de Cobro que no factura), por su incapacidad de ocuparse del sector menos favorecido. esa población, la que lleva 200 años esperando que les construyan una buena escuela, que lleva 200 años esperando que le construyan una buena Clínica u Hospital, que lleva 200 años, cuando habiendo salido de su ignorancia y con un buen estado de salud, le ayudasen a comprometerse económicamente con una buena Vivienda de Interés Social.

    Por eso ha pasado su “Cuenta de Cobro”, al “cuasi” elegir a un líder sindical, de izquierda, etc. por la inoperancia, por la negligencia, por la desidia del estado, de actuar a favor de la población, teniendo los recursos y teniendo las “leyes” que a la postre, han permitido en el transcurso de estos 200 años, que de cada Dólar, los corruptos, junto con los que “comen callados”, se roben 60 céntimos, dejando apenas 40 céntimos para las Obras Sociales. Por esa incapacidad, han pasado Cuenta de Cobro, al apoyar a un líder sindical que ni aparecía en las encuestas. Por eso, reconozcamos que no pudimos defender como varones: el derecho que tiene todo el mundo, a vivir en condiciones de vida, justas, en cuanto a educación, Salud y Vivienda.

    Que quienes se lanzan a sentarse en la silla presidencial o a ser Miembros de los Cuerpos Colegiados, a base de un régimen de honorarios que no asalariados, sean gente de ALTOS VALORES ÉTICOS y MORALESS, HONESTOS, DECENTES, RESPONSSBLES, JUSTOS de su compromiso con la sociedad en general. No PERVERSOS, como aquél presidente latinoamericano, que se llevó 30 millones de dólares en los negociados con ODEBRECHT.

    Y hay que tener en cuenta, algo más y traigo a colación un concepto del Profesor Mordejai Yaacobi, en su libro, SHEMÁ ISRAEL, precisamente en su exégesis de la porción “TAZRÍA”/levítico, Pág.102, editorial Mejoras 1967, que se lee por estos días en las sinagogas y que dice:

    “En los tiempos antiguos y en las sociedades primitivas, no existieron leyes y preceptos que reglamentaran la vida del individuo y de la colectividad. Surgió la necesidad de limitar la libertad absoluta del hombre para poder convivir sin hacerse daño el uno al otro”.

    (*) Miembro A.I.E.L.C.

    (*) la Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Más recientes