Entregan dos cuadernos donde está anotado como se manejó el dinero sucio entregado por Odebrecht y OAS
La salida del cuestionado fiscal José Domingo Pérez del caso de Susana Villarán permitió que se conozca la existencia de dos agendas o cuadernos donde se anotó a detalle cómo se manejó el dinero sucio que entregaron las empresas corruptas Odebrecht y OAS a la exalcaldesa de Lima.
La entrega de esta información ha ocasionado que el proceso judicial contra Susana Villarán haya tomado un nuevo giro, ello tras la declaración de Felicita Graciela Cárdenas Vásquez.
La excolaboradora de confianza, identificada como la cajera de la gestión municipal, detalló el manejo de fondos provenientes de las constructoras brasileñas.
Cárdenas Vásquez presentó ante las autoridades judiciales dos cuadernos de apuntes que contienen registros manuscritos sobre la distribución del dinero.
Según su testimonio, estos documentos detallan nombres, fechas y montos específicos pagados bajo las órdenes directas de la exalcaldesa.
“Había un montón de plata y yo lo apuntaba todo. (…) Todo eso está anotado. Inclusive él me dijo que desaparezca el cuaderno, pero felizmente, gracias a Dios, no lo he desaparecido. Porque si no, de lo contrario, yo iba a estar involucrada en todo esto cuando yo no tengo nada que ver”, manifestó Graciela Cárdenas.
Los registros entregados vinculan directamente a figuras del entorno cercano de la gestión de las “chalinas verdes”. La información proporcionada busca esclarecer el destino de los 11 millones de dólares que las empresas brasileñas habrían entregado a la administración edil.
El testimonio de la cajera compromete a los exfuncionarios y asesores Augusto Rey de Castro y Anel Townsend.
Cárdenas aseguró haber entregado dinero en efectivo personalmente a ambos personajes en múltiples oportunidades durante la campaña.
En el caso de Townsend, la testigo señaló que la entrega de fondos se realizó de forma directa en cuatro ocasiones. Respecto a Rey de Castro, detalló que se le otorgaron montos de 10 mil soles en tres momentos distintos.
“(¿Cuántas veces usted le entregó el monto de 8,000 soles a Anel Townsend? Han sido, más o menos, tres a cuatro oportunidades que me dejó la plata él. Pero después ya el ingeniero le daba; él ya le daba a ella para que pague a su personal. Tenía personal ella, que llevaba la propaganda, qué sé yo. Tenía su personal ella, por eso le daba 8,000 soles. Aparte, también me comentó, me dijo Aponte que le había dado 10,000 dólares”, detalló.
Felicita Graciela Cárdenas Vásquez añadió, además: “Ahí también en la oficina del tercer piso había una oficina donde estaba trabajando Augusto Rey con Álvaro Espinoza; me dijeron que era el esposo de Daniela Maguiña. A Augusto Rey se le pagaba como 7, 8 mil soles; varias veces se le pagó 7, 8 mil soles, 5 mil soles, algo así. Y a Álvaro Espinoza se le daba 5 mil soles”.
El juicio también contó con la participación de César Meiggs Rojas, propietario de una constructora utilizada para canalizar los fondos ilícitos. Meiggs admitió que su empresa, Generación S.A.C., fue instrumental en el proceso de limpiar el dinero de las brasileñas.
El empresario explicó que la estructura criminal operaba mediante la creación de obras ficticias y proyectos sobrevalorados. Este método permitía justificar el ingreso de capitales que luego se distribuían entre los miembros de la organización.
Para el traslado de las grandes sumas de dinero en efectivo, los implicados utilizaban mochilas debido al volumen de los billetes. Los involucrados empleaban un lenguaje en claves para coordinar los envíos y evitar ser detectados por las autoridades.
La salida de ciertos magistrados ( Rafael Vela y José Domingo Pérez) del equipo especial Lava Jato habría facilitado que los testigos hablen con mayor libertad.
Los testimonios actuales ratifican que Villarán tenía pleno conocimiento de los movimientos financieros dentro de su círculo íntimo.




