Libros contra el Sodalicio buscan crear un sentimiento anticatólico

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El exvicepresidente de la República Francisco Tudela: "Salinas se ha convertido en el victimario de las victimas"

Exvicepresidente de la República, Francisco Tudela, derrumba tesis de Pedro Salinas

El exvicepresidente de la República Francisco Tudela manifestó a LA RAZÓN que las publicaciones sobre el Sodalicio, realizadas por el periodista Pedro Salinas, fuera de atacar a esa congregación buscan fomentar un sentimiento anticatólico.

“Tanto el liberalismo radical como los marxismos son ateos. Y, entonces, esta negación de toda trascendencia no hace más que combatir a lo que ven como una institución tradicional peruana que es la Iglesia Católica”, señaló.

“Aprovechan las inconductas de algunos miembros del Sodalicio para mantener este ataque constante no solo contra el Sodalicio sino contra la iglesia católica en general. Lo único que pretenden las publicaciones del periodista Pedro Salinas en una editorial tan importante como Planeta es consolidar el sentimiento anticatólico”, apuntó Tudela.

Indicó que una parte de la cúpula del Sodalicio fue victimaria de varios jóvenes y ahora ocurre que Pedro Salinas se ha convertido en el victimario de los victimarios para vivir de esa situación. “Diríamos que ha encontrado una veta político ideológica para mantenerse y poder así adelantar las ideologías de izquierda. La presentación del último tomo Caso Sodalicio no añade nada significativo”, opinó Francisco Tudela.

Al respecto, cabe destacar que el periodista Ricardo Sánchez Serra señalo en su columna periodística que los libros del Caso Sodalicio no hacen sino narrar en diferido lo que suscitó en su momento Mitad monjes, mitad soldados, es decir son más de lo mismo, sobre todo cuando hablamos de un tema que genera interés en un público muy reducido.

Resulta oportuno repasar, lo que oportunamente fue divulgado por la prensa local, en relación a la presentación del libro, a la que acudieron apenas 30 interesados. lo mismo ha ocurrido en las redes sociales, donde no ha merecido interés, lo que ya es sin duda una desaprobación lapidaria.