Se registraron dos brutales atentados: un helicóptero policial fue derribado en Antioquia. Y un camión bomba explotó en Cali, dejando al menos 18 muertos y decenas de heridos, según las autoridades.
Colombia vivió ayer una de sus jornadas más violentas. Un helicóptero de la Policía derribado en Antioquia y un camión bomba explotó en Cali. Los ataques, atribuidos a disidencias de las FARC, dejaron al menos 19 muertos y más de 70 heridos. La tragedia comenzó en horas de la mañana en Amalfi, cuando un helicóptero UH-60 Black Hawk de la Policía Nacional, que cumplía labores de erradicación de cultivos ilícitos, fue derribado por un dron cargado de explosivos.
En el hecho murieron 13 policías, entre ellos oficiales y suboficiales. La revista Semana reveló que tras caer la aeronave, los uniformados atacados con ráfagas de fusil por hombres armados. En su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro confirmó la autoría del Frente 36 del Estado Mayor Central (EMC), liderado por alias Calarcá.
Lee también:
“Tenemos la lamentable noticia de ocho miembros de la policía muertos y ocho heridos, en el helicóptero cuya misión era llevar personal para erradicación de cultivos de hoja de coca en Amalfi. La autoría del hecho se atribuye al llamado Frente 36 del EMC”, escribió el mandatario. En paralelo, en Cali (Valle del Cauca), un camión cargado con explosivos detonado frente a la Escuela de Aviación Marco Fidel Suárez.
El saldo de 6 muertos y más de 70 heridos, en su mayoría civiles. El presidente Petro calificó este hecho como una “reacción terrorista” de la columna Carlos Patiño, otra facción de las disidencias de las FARC, en represalia por recientes incautaciones de material de guerra en el Cauca.




