Con el objetivo de transformar la realidad de millones de productores, el candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, presentó oficialmente su hoja de ruta para el desarrollo agrario nacional. Bajo el lema «El campo es el motor del país», el líder celeste propone una transición hacia una agricultura moderna, productiva y, sobre todo, sostenible.
El plan estratégico no solo busca aumentar la producción, sino también proteger los recursos naturales mediante una inversión masiva en infraestructura hídrica y tecnología.
Uno de los pilares más impactantes del plan es la meta de plantación a gran escala. López Aliaga propone la siembra de 1 millón de hectáreas de bosques en la sierra y medio millón en la selva, lo que equivale a una cifra histórica de 1,500 millones de nuevos árboles para combatir el cambio climático y generar ecosistemas productivos.
«Trabajaremos por una agricultura moderna y productiva que beneficie a todas nuestras regiones. Vamos a fortalecer el campo para que sea el verdadero motor del crecimiento peruano», afirmó el candidato.
La propuesta de Renovación Popular se desglosa en acciones concretas de gestión y equipamiento:
Infraestructura Hídrica: Creación del programa nacional de manejo de cuencas (PRONAMACHCS) y construcción masiva de reservorios familiares y medianos.
Mecanización: Compra de 5,000 tractores agrícolas, con una proyección de ampliar la flota a 10,000 unidades.
Recuperación de Suelos: Programas nacionales de drenaje, limpieza de cauces de ríos y defensas ribereñas para proteger las áreas de cultivo.
Apoyo Directo: Creación de fondos rotatorios y entrega de 1 millón de herramientas e implementos agrícolas para los pequeños productores.
Institucionalidad: Relanzamiento del Instituto Nacional de Desarrollo (INADE) para liderar los grandes proyectos de irrigación.
El plan también contempla la regeneración de 1 millón de hectáreas de pastos, buscando potenciar la ganadería nacional de la mano con la conservación de suelos. Con este paquete de medidas, López Aliaga busca captar el voto del Perú profundo, prometiendo tecnificar el trabajo manual y asegurar el agua para las zonas que hoy dependen exclusivamente de las lluvias.



