En una jornada cargada de nostalgia y fervor político, el candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, encabezó un multitudinario mitin en la ciudad de Chiclayo.
Ante miles de simpatizantes que desbordaron las calles, el líder celeste reafirmó su compromiso de transformar el norte peruano bajo una fórmula de gestión directa: menos burocracia y más seguridad.
Para López Aliaga, este encuentro tuvo un matiz especial al tratarse de la «bendita tierra» donde creció, lo que permitió una conexión emocional inmediata con los asistentes que lo vitorearon durante todo su discurso.
El eje central de su propuesta en Chiclayo fue la optimización de los recursos públicos. El candidato fue enfático al señalar que la lucha contra la criminalidad se ganará eliminando el gasto innecesario en el aparato estatal para trasladar ese dinero a las calles.
«Propuse a mis hermanos chiclayanos que acabaremos con la criminalidad reduciendo el Estado para obtener ahorros. Ese dinero será destinado al fortalecimiento del agro y a la conectividad entre regiones», declaró emocionado el candidato.
Pensando en el desarrollo de la región Lambayeque y su integración con el resto del país, López Aliaga detalló los pilares de su plan de infraestructura:
Vías Modernas: Construcción de carreteras de alta tecnología para unir las regiones del norte y facilitar el transporte de carga y pasajeros.
Fortalecimiento del Agro: Inyección de capital directo proveniente de los ahorros fiscales para modernizar la pequeña y mediana agricultura local.
Guerra a la Delincuencia: Implementación de tecnología de punta y mayor presencia policial para pacificar los distritos más críticos de la provincia.
Al cierre del evento, agradeció el «inmenso cariño» de sus paisanos, asegurando que su gobierno devolverá a Chiclayo el sitial que merece como eje comercial del norte.



