Anteriormente calificó como “luchador social y político” a terrorista Víctor Polay Campos
El debate político y académico se encendió tras la difusión de un video contemporáneo en el que Alfonso López-Chau, el exrector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y candidato presidencial de Ahora Nación, se refiere al cabecilla terrorista Abimael Guzmán como un “líder” surgido de las aulas universitarias.
En la grabación, de hace unos meses, López Chau señala que “puede haber lideres que surgen de la universidad como Abimael Guzmán, así como Basadre y Haya de la Torre. ¿Por qué? Porque la universidad es un reflejo de lo que pasa en el país”.
Ante ello, el periodista Beto Ortiz calificó las expresiones como preocupantes. Y aclaró que no son declaraciones antiguas, sino un video reciente, lo que dejaría al descubierto las afinidades del rector.
“Se le sale, se le escapa”, afirmó el comunicador, sugiriendo que las palabras de López-Chau revelan una postura subjetiva difícil de ocultar bajo el disfraz de la academia.

INACEPTABLE
Para el periodista, resulta inaceptable que alguien que haya vivido la época del terrorismo en el Perú —marcada por la sangre y el horror de Sendero Luminoso y el MRTA— otorgue el estatus de “líder” a un asesino de masas.
“Podemos decirles cabecillas, podemos decirles… qué sé yo. Pero, ¿’líderes’ al lado de Basadre y de Haya de la Torre?”, cuestionó Ortiz, resaltando la distancia ética y moral que existe entre las figuras históricas del país y el responsable de miles de muertes.
En el video citado, López-Chau intenta contextualizar el surgimiento de diversas facciones políticas dentro de los claustros, mencionando también la aparición de “jóvenes fascistas de ultraderecha” y la penetración de la corrupción en la universidad como un reflejo de la crisis nacional.
Sin embargo, para Ortiz, este intento de análisis sociológico no justifica la equiparación de un criminal con líderes políticos legítimos.
TAMBIÉN CON POLAY
Pero esta no es la primera vez que López Chau muestra simpatía por un cabecilla terrorista. Ya lo hizo anteriormente con Víctor Polay Campos, cabecilla del MRTA, a quien calificó como “luchador social”.
Hace poco se reveló que en un artículo escrito en 1989, Alfonso López Chau, describió como un “luchador político” a Víctor Polay Campos, cabecilla terrorista del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
«Víctor Alfredo no es un delincuente común. Creo que es un hombre, cuyo programa no comparto totalmente, pero creo que no solo es un luchador social, sino luchador político”, escribió López Chau sobre Polay Campos.
En el artículo se lee que Polay participó en debates internos y en procesos de articulación que buscaban reagrupar a la izquierda peruana frente a la crisis política y económica de la época. «Posteriormente, nos encontramos en un restaurante, cuando ya era militante activo del MRTA».
ATENTADOS
Se debe precisar que ya para esa fecha (1989) habían ocurrido innumerables acciones terroristas del MRTA. Entre ellas:
31 de mayo de 1982 – Asalto bancario en La Victoria (Lima): acción armada del MRTA. Uno de los subversivos murió durante el ataque.
22 de enero de 1984 – Ataque a puesto policial en Villa El Salvador: El MRTA ocasionó un ataque armado contra una comisaría en Lima.
25 de marzo de 1984 – Atentado contra vivienda de Carlos Rodríguez Pastor: La casa del entonces ministro de Economía fue atacada a balazos en Monterrico.
Septiembre de 1984 – Toma de agencias de prensa internacionales: Comandos del MRTA irrumpieron en las oficinas de UPI y AP para obligar a difundir comunicados subversivos.
Diciembre de 1984 – Secuestro de equipo periodístico de “90 Segundos”: Un grupo de periodistas fue retenido para transmitir un mensaje del MRTA en televisión nacional.
Marzo de 1985 – Atentados con explosivos en locales comerciales: El MRTA colocó bombas en establecimientos privados, incluidos locales de cadenas internacionales, causando daños materiales.
12 de julio de 1985 – Ataque simultáneo a siete comisarías en Lima: En una operación coordinada, el MRTA atacó varios puestos policiales para demostrar capacidad operativa.
25 de julio de 1985 – Coche bomba en el Ministerio del Interior: Un vehículo cargado con unos 50 cartuchos de dinamita explotó en la sede del Ministerio del Interior.
21 de abril de 1986 – Atentado contra residencia del embajador de Estados Unidos: Un coche bomba fue detonado en los exteriores de la residencia diplomática en Lima.
El 14 de enero de 1989 – Un empresario fue asesinado por miembros del MRTA por negarse a pagar un “bono revolucionario que debía como impuesto a la guerra”




