Los buenos y los malos

por | Ago 30, 2019 | Opinión

                 

                

Columna del director

Por: Martín Valdivia Rodriguez

                  Los buenos y los malos

El gobierno del presidente Martín Vizcarra pasará a la historia con muy poco que recordar. Seguro alguien escribirá por allí que fue un hombre que no supo dirigir un país tan conflictivo como el Perú y que, en esa desesperación, buscó caminos errados para desprenderse de un cargo al que nunca – y ahora lo decimos con mayor convicción- debió acceder. Un presidente que apeló a la demagogia más ramplona para justificar su pálida gestión, azuzando a las masas para enfrentarnos peruanos contra peruanos.

Con el cuento de “lo pide el pueblo” (el “pueblo” también pidió la crucifixión de Cristo), va por calles y plazas pregonando un discurso pobre, donde los buenos son los que quieren adelantar las elecciones y cerrar el congreso y los malos los que se oponen a ello. Es decir, para Vizcarra todos los males del Perú se corregirán como varita mágica con un nuevo gobierno que nazca de sus deseos de despojarse del poder. O sea, la pobreza, la corrupción, la inseguridad ciudadana, la economía paralizada, los pésimos servicios de salud, educación y otros tantos etcéteras desaparecerán de la faz de nuestro país con su proyecto de interrumpir nuestro proceso democrático a como dé lugar.

No pues, señor Vizcarra, ¿a quién pretende engañar? El Perú seguirá tan igual como lo está ahora si no somos capaces – los propios peruanos – de dialogar, de entendernos mejor, de buscar consensos, de tendernos la mano. Pero todos, incluida la mayoría parlamentaria que muchas veces se mostró obstruccionista y malévolamente vengativa. Todos estamos llamados a construir un país verdaderamente democrático y solidario. Nuestra clase política así debe entenderlo y dejarse de obsesiones tercas y sin sentido.

¿De qué van a dialogar Vizcarra y Olaechea cuando ambos tienen sus propias agendas y sus propis intereses políticos? ¿dónde está esa persona cuerda que ponga fin, de una vez por todas, a este absurdo enfrenamiento entre peruanos? En sus manos está, señor presidente, dejar de lado esa terca posición que lo ha enceguecido, ¿o usted cree que con unas nuevas elecciones tendremos a políticos prístinos e inmaculados. Gobierne señor Vizcarra, trabaje, rodéese de gente que no le caliente la cabeza de discursos populistas y céntrese mejor en resolver los problemas del país. O, renuncie de una vez por todas si siente que el Perú es una mochila muy pesada.

El país no puede seguir paralizado mientras usted, señor presidente, siga obstinado en patear el tablero. El Perú no se lo merece. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.