Por: Pablo Carranza
– ¿Cómo ve el viaje de la presidenta Dina Boluarte a la Cumbre Mundial de Océanos en Francia?
Quiero hacer una crítica tanto a la presidenta como al Congreso. Una crítica quizás a ambos, porque hay viajes más importantes en que no le dieron el permiso a Dina Boluarte, y ahora en un viaje menos importante sí se lo dieron. Por ejemplo, mucho más importante era el viaje a la Asamblea de las Naciones Unidas, que no le dieron el permiso y terminó yendo solamente el canciller. Entonces, es un poco extraño. Esa convención de los océanos no es algo 100% importante como para que vaya la presidenta. Perfectamente pudo haber ido el premier o el canciller, en realidad. Creo que a Dina Boluarte le gusta mucho el ocio que viene junto con el poder, es decir, los eventos protocolares, los viajes, las reuniones. Le gusta mucho esa parte ostentosa del poder, y además le queda poco tiempo. Seguro quiere aprovecharlo al máximo.
– ¿Cuál sería la lógica del Poder Ejecutivo o del Congreso de la República?
Bueno, seguramente hay un acuerdo político de apoyo a la presidenta. Yo no niego que el evento sea importante, pero tomando en cuenta la coyuntura y las circunstancias, creo que no es para que la presidenta de la República viaje para este tipo de eventos que no son de primera importancia. Si fuera una visita de Estado con toda una agenda, solo un tema para ella, ahí de repente sí se podría dar, pero no se trata de eso. Entonces, de repente no hay tal beneficio.
– ¿Por qué cree que la mandataria decide viajar, estando a puertas la presentación del gabinete Arana ante el Congreso para el voto de confianza?
Por eso mismo, me parece algo complicado. Sobre todo viendo que algunas bancadas han puesto en duda la posibilidad de dar el voto de confianza. Podría ser que esto abone a ello. Pero, en realidad es el mismo gabinete de antes, creo que hay que establecer una regla: si un ministro o un primer ministro es censurado, entonces ese primer ministro tiene que crear un gabinete conformado mayoritariamente por gente nueva. No tiene ningún sentido que se censure un gabinete y luego termina reproduciéndose el mismo gabinete casi en una conformación.
– ¿Le parece negativa la salida del José Salardi del Ministerio de Economía y Finanzas para ser reemplazado por Raúl Pérez Reyes?
La verdad que al señor Salardi mucha gente lo tiene en alta consideración y han salido a defenderlo. Yo soy un poco más escéptico, creo que si nosotros revisamos su trayectoria en Proinversión, de repente vamos a ver que él hacia otras cosas negativas. Luego también creo que es cuestionable lo que proponía respecto a la centralización de la ejecución del presupuesto de muchas cosas en el MEF. Creo que eso no estaba pues tan bien. Es una persona que yo lo siento un poco cercano a las empresas chinas.
– ¿Cuál es su opinión sobre la aprobación del dictamen que elimina la Semana de Representación para que los congresistas puedan participar en actividades partidarias?
Estoy de acuerdo con esa ley, me parece una excelente ley. Los parlamentarios son militantes de partidos políticos, representan a partidos políticos. En todas partes del mundo, los parlamentarios hacen campaña política, sobre todo ahora que se va a permitir que los parlamentarios puedan postular a la reelección. Es lógico que tienen que poder ir a un mitin político, hablar con los militantes de un partido. Ellos son políticos y tienen que poder hacer campaña política. Es una excelente propuesta. La elección de la próxima mesa directiva ojalá sea ocupada por un parlamentario de prestigio, un parlamentario objetivo, alguien que pueda darle mucha confianza al país. Yo no sé quiénes serán los candidatos, pero de repente un perfil interesante podría ser el de Roberto Chiabra o el de Gladyz Echaíz, por soltar algunos nombres.




