Prevén mayores restricciones si las lluvias persisten.
El acceso a la ciudadela inca de Machu Picchu se mantiene operativo, aunque dos rutas se mantienen cerradas. Estas últimas son a las montañas de Huayna Picchu y Machu Picchu debido a deslizamientos de tierra y rocas provocados por las intensas lluvias. Jorge Luis Moya Cohaguila, director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, explicó que los turistas afectados pueden solicitar la devolución de su dinero o elegir rutas alternativas dentro del complejo arqueológico. “El turismo en Machu Picchu sigue con normalidad. Solo se han cerrado dos caminos dentro de los circuitos disponibles”, indicó.
Las evaluaciones y medidas de seguridad, a cargo de los especialistas del Ministerio de Cultura, el Cenepred y Gercetur se trasladaron a la zona para evaluar los daños y realizar estudios geológicos que permitan determinar cuándo podrán reabrirse las rutas cerradas.
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En Huayna Picchu, el colapso de una plataforma de aproximadamente un metro de ancho afectó a 90 turistas, quienes fueron evacuados sin inconvenientes. En la Montaña Machu Picchu, se registraron desprendimientos de piedras en el sendero de acceso.
Las lluvias podrían continuar por al menos dos semanas más, por lo que las autoridades seguirá manteniendo restricciones para poder garantizar la seguridad de los visitantes. Las reparaciones en el Camino Inca y monitoreo vial van de la mano con los trabajos de rehabilitación en tramos dañados del Camino Inca avanzan y se prevé su reapertura el 15 de marzo. Sin embargo, si las lluvias persisten, el cierre podría extenderse.
Además, se supervisa la carretera Hiram Bingham, utilizada por los buses que transportan turistas desde Aguas Calientes, para prevenir incidentes por caída de rocas. A pesar de las restricciones, Machu Picchu sigue recibiendo a 4,500 turistas diarios en temporada baja.




