Ricardo Sánchez Serra
En una tarde de elegancia y fraternidad celebrada en un hotel miraflorino, la Embajada de Malasia en el Perú conmemoró el 68º aniversario de la independencia de Malasia, en presencia de miembros del cuerpo diplomático, representantes de la comunidad malaya, autoridades peruanas y amigos de la misión diplomática.
El evento, presidido por el embajador Ahmad Irham Ikmal Hisham, fue una expresión viva de la riqueza cultural malaya y del fortalecimiento de los lazos entre Lima y Kuala Lumpur. La ceremonia incluyó un fastuoso espectáculo de danzas tradicionales malayas, que deslumbraron por su colorido, precisión y simbolismo. Como contrapunto emotivo, se presentó la Asociación Cultural Musikallpa, que trabaja desde hace años con niños y jóvenes de Cieneguilla, ofreciendo un gran espectáculo musical.

Embajador de Argentina Samuel Ortiz Basualdo saluda a los diplomáticos malasios.
Los asistentes también pudieron degustar la gastronomía malaya, reconocida por su fusión de sabores asiáticos e influencia multicultural, así como su exquisito café, que se ha convertido en símbolo de hospitalidad y refinamiento.
Durante su intervención, el embajador Ahmad Irham Ikmal Hisham destacó los valores que inspiran el lema nacional “Malaysia Madani”: inclusión, compasión, respeto mutuo y buen gobierno. A pesar de las dificultades de traducción, su mensaje fue claro: Malasia y Perú comparten una visión de justicia, libertad y desarrollo sostenible. Recordó que las relaciones diplomáticas entre ambos países se iniciaron hace 59 años y que, desde entonces, se han fortalecido mediante el diálogo multilateral, el comercio, la cooperación energética y la seguridad alimentaria.
El embajador también mencionó importantes inversiones malayas en América Latina, incluyendo un centro de producción en Chepka y una planta solar en Guadalquivir, así como iniciativas en salud, cosmética y marketing cultural. Subrayó que estas acciones reflejan no solo oportunidades comerciales, sino también un respeto compartido por la diversidad cultural y religiosa.

Embajadores Igor Romanchenko (Rusia), Vishvas Sapkal (India), Ahmed Bakr (Egipto), Clemente Baena Soares (Brasil) y nuncio apostólico, monseñor Paolo Gualtieri
Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores (e), embajador Jorge Raffo Carbajal, ofreció un discurso claro y profundo, en el que reafirmó el compromiso del Perú con Malasia como socio estratégico en la región Asia-Pacífico. Destacó la visita oficial del primer ministro Anwar Ibrahim en noviembre de 2024, en el marco de APEC Perú, como un hito que consolidó la Declaración Conjunta “Forjando una Asociación Resistente, Próspera y Mutuamente Beneficiosa”.
Raffo elogió el interés de Malasia en desarrollar un ecosistema halal en el Perú, así como una zona económica halal dentro del futuro hub logístico de la costa central, lo que abriría nuevas puertas para el comercio bilateral con proyección continental. También resaltó la cooperación en educación, ciencia, tecnología, cultura y turismo, y la participación conjunta en foros multilaterales como la ASEAN, donde Malasia ejercerá la presidencia en 2025.
“La ASEAN es un socio natural para la Alianza del Pacífico”, afirmó Raffo, subrayando que en tiempos de incertidumbre global, el vínculo entre ambos bloques ofrece una plataforma clave para ampliar y diversificar las relaciones económicas y de cooperación.

Embajadores Dante Pescetto (Panamá) y César Herrera (República Dominicana)
La velada concluyó con un mensaje de esperanza: seguir construyendo un futuro más pacífico, equitativo e inclusivo para nuestros pueblos, en el que la cultura, la diplomacia y la solidaridad sean los pilares de una amistad duradera.
Como dijo Najib Razak: “Malasia es un país donde la diversidad no divide, sino que enriquece.”
(*) Premio Mundial de Periodismo “Visión Honesta 2023”




