Solo aerolíneas con baja frecuencia participan en la prueba; vuelos a Estados Unidos quedan excluidos.
El Nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, ubicado en el Callao, inició oficialmente su fase de marcha blanca el 15 de mayo de 2025. Este periodo de prueba se extenderá hasta el 1 de junio y tiene como propósito principal evaluar y ajustar los sistemas operativos antes de la apertura oficial del terminal aéreo. Durante estas semanas, se llevarán a cabo vuelos controlados y limitados, alcanzando apenas cerca del 1% del volumen habitual de operaciones.
De acuerdo con información del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), la marcha blanca contará con la participación de aerolíneas que operan con baja frecuencia, como Aerolíneas Argentinas, Air Europa, Volaris, Arajet y Wingo. Estas compañías realizarán vuelos internacionales directos, sin conexiones, lo que permitirá al equipo aeroportuario y a sus sistemas acostumbrarse poco a poco al funcionamiento del nuevo terminal. Es importante señalar que, durante esta etapa, no se incluyen vuelos con Estados Unidos.
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Los pasajeros que utilicen estos vuelos deben estar atentos a la terminal asignada, ya que el acceso al nuevo aeropuerto es exclusivamente por la avenida Morales Duárez. Para facilitar el traslado de usuarios y trabajadores, se ha puesto en marcha el servicio de transporte público AeroDirecto, que conecta puntos clave de Lima y Callao con el nuevo terminal. Esta iniciativa busca mejorar la accesibilidad y comodidad en el traslado hacia y desde el aeropuerto.
El ministro Raúl Pérez Reyes destacó la importancia de esta etapa y la calificó como “clave para asegurar que el aeropuerto comience sus operaciones de manera segura y eficiente el próximo 1 de junio”. La marcha blanca permite identificar y resolver posibles fallas, garantizando que el nuevo Jorge Chávez funcione con los estándares más altos de calidad y seguridad.
Este proceso es fundamental para preparar al personal y adaptar los sistemas tecnológicos que darán soporte a las operaciones regulares una vez que el aeropuerto inicie su servicio oficial. Se espera que, tras culminar esta fase, el nuevo terminal pueda ofrecer una experiencia más moderna, ágil y segura para los pasajeros nacionales e internacionales que visiten el Perú.




