Marruecos dio un paso significativo en la arquitectura internacional de la paz al firmar, este jueves en Davos (Suiza), y por Altas Instrucciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Presidente del Comité Al Qods, la Carta constitutiva del Consejo de Paz, una nueva iniciativa multilateral impulsada por el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald J. Trump, destinada a reforzar los esfuerzos de resolución de conflictos y la promoción de la estabilidad global.
La firma de la Carta constitutiva del Consejo de Paz fue realizada por el Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, durante una ceremonia celebrada al margen del Foro Económico Mundial de Davos y presidida por el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald J. Trump.
Cabe destacar que Marruecos y Bahréin fueron los dos primeros países en suscribir el documento fundacional, lo que permitió la entrada en vigor inmediata de la Carta y la creación oficial del Consejo de Paz.
A tal efecto, la decisión de Marruecos de integrarse como miembro fundador responde a la visión estratégica de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que ha situado la diplomacia marroquí en el centro de las iniciativas internacionales de mediación, diálogo y prevención de conflictos.
Por otra parte, la ceremonia de firma reunió a una veintena de Jefes de Estado y de Gobierno y a los Ministros de Relaciones Exteriores de los países signatarios, entre ellos Turquía, Arabia Saudita, Bahréin, Egipto, Indonesia, Azerbaiyán y Argentina. En este sentido, el Consejo de Paz aspira a convertirse en una plataforma de concertación estratégica entre líderes de alto nivel, orientada a promover soluciones innovadoras y eficaces a los conflictos contemporáneos.
Asimismo, la invitación cursada a Marruecos para integrar este círculo restringido de líderes internacionales confirma la posición del Reino como socio estratégico y actor indispensable en los esfuerzos de paz, particularmente en el Medio Oriente y otras regiones de tensión. Este nuevo compromiso se inscribe en la continuidad de la política exterior marroquí basada en el multilateralismo constructivo, la cooperación Sur-Sur y la promoción de un orden internacional estable y basado en el diálogo.
En definitiva, el liderazgo ilustrado de Su Majestad el Rey Mohammed VI, reconocido como un actor indispensable en los esfuerzos internacionales en favor de la paz y la estabilidad, se ve reforzado con esta adhesión, mediante la cual Marruecos consolida su perfil diplomático global y su imagen como país puente entre continentes y culturas, reafirmando su vocación histórica de contribuir activamente a la seguridad colectiva y a la construcción de un futuro más pacífico y próspero para las próximas generaciones.



