El Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero publicó, este miércoles 8 de abril, un Comunicado oficial en el que el Reino de Marruecos celebra el anuncio del alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán, tras un período de intensa tensión geopolítica en Medio Oriente que involucró también a Israel. El gesto diplomático de Rabat llega en un momento crítico marcado por el riesgo de expansión del conflicto hacia el Golfo y el Mediterráneo oriental, y refuerza la percepción de Marruecos como un actor equilibrado y constructivo dentro del mundo árabe y musulmán.
Según el documento oficial difundido en Rabat, Marruecos “saluda la declaración del cese de hostilidades” y manifiesta su pleno respaldo a las negociaciones que se iniciarán con la mediación y facilitación de Pakistán. Las autoridades marroquíes expresan su esperanza de que esas conversaciones “conduzcan a una paz duradera que fortalezca la estabilidad regional y tenga en cuenta los intereses superiores de los países árabes hermanos del Golfo”, una región estratégica que concentra buena parte de la energía y el comercio mundial. El texto oficial también pone de relieve “la necesidad de garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz conforme al derecho marítimo internacional”, destacando el papel que la seguridad marítima desempeña en la protección de las rutas comerciales internacionales y en la preservación de la economía global.
Es de subrayar que esta declaración se inscribe en la doctrina tradicional de política exterior del Reino de Marruecos, basada en principios de respeto, diálogo y cooperación internacional. En efecto, Rabat siempre ha sostenido, de manera constante, que la solución de los conflictos debe pasar por las vías diplomáticas y pacíficas, rechazando recurrir a toda forma de escalada militar que amenace la seguridad internacional.
Cabe finalmente recordar que, en el marco de los recientes acontecimientos, el Reino de Marruecos ha reafirmado su apoyo inquebrantable a los Estados del Golfo frente a las agresiones y ataques de Irán, condenando con firmeza las acciones bélicas que vulneran la soberanía y la integridad territorial de estas naciones árabes. El Rey Mohammed VI, en su calidad de Jefe del Estado y de líder comprometido con la estabilidad regional, expresó recientemente su solidaridad directa con sus hermanos de los países del Golfo, reiterando el compromiso permanente del país magrebí con la defensa de sus aliados estratégicos y con la preservación de la paz y la seguridad en el mundo árabe e islámico.
Es de relievar que el comunicado de Rabat, además de consolidar la imagen de Marruecos como un país que actúa con responsabilidad y coherencia en el tablero internacional, se inscribe en una visión de fondo según la cual Marruecos no considera su relación con los países del Golfo como una mera relación política coyuntural, sino como una asociación estratégica multidimensional, basada en la intersección de intereses y la unidad de desafíos.




