El encuentro contó con la participación del Embajador de Israel en el Perú, Gali Dagan, y fue organizado en alianza con el Movimiento Misionero Mundial (MMM).
En una multitudinaria y emotiva muestra de solidaridad, más de 60.000 personas se reunieron en Lima para participar en la Marcha de la Vida, movimiento mundial que convoca a comunidades judías y cristianas para honrar la memoria del Holocausto, recordar a sus sobrevivientes, expresar su firme respaldo a Israel y alzar la voz contra el antisemitismo.
El encuentro contó con la participación destacada del Embajador de Israel en el Perú, Gali Dagan, y fue organizado en alianza estratégica con el Movimiento Misionero Mundial (MMM). La jornada reunió a importantes líderes religiosos e institucionales, entre ellos el Pastor Rubén Gutknecht; el Pastor Luis Meza, vicepresidente mundial del MMM; el Pastor Josué Azcarruz, supervisor nacional del MMM en el Perú; así como representantes de la comunidad judía y miles de amigos de Israel.

Memoria y conmemoración a tres años del 7 de octubre
Durante su discurso central, el embajador Dagan hizo un fuerte y emotivo llamado al conmemorar los trágicos eventos que marcaron al pueblo israelí:
«Desde la masacre del 7 de octubre de 2023, cuando los terroristas palestinos de Hamás asesinaron brutalmente a 1.200 hombres, mujeres, ancianos y niños israelíes y se llevaron secuestrados a 251 personas a Gaza, hemos sido testigos de una alarmante escalada de las manifestaciones de antisemitismo en distintas partes del mundo», recordó el diplomático al señalar cómo las comunidades judías han enfrentado hostilidad en lugar de solidaridad.
Asimismo, en medio de la reflexión sobre los oscuros momentos de la historia, el embajador destacó el valor de quienes eligieron actuar, rindiendo homenaje a la memoria de los diplomáticos peruanos José Gambetta y José Barreto, quienes salvaron la vida de judíos perseguidos en Europa facilitándoles pasaportes hacia el Perú.

Firme respuesta ante la desinformación y llamado a la acción
Frente a la ola de mensajes hostiles en las plataformas digitales, el embajador Dagan instó a los presentes a no bajar la guardia:
«La memoria del Holocausto nos exige coherencia: no podemos permanecer indiferentes cuando la intolerancia y el antisemitismo vuelven a manifestarse. […] Expresen su apoyo a Israel en las redes sociales, compartan información, defiendan la verdad y alcen la voz frente al antisemitismo.
Cada mensaje cuenta. La mejor respuesta a los discursos de odio es una voz firme, valiente y solidaria», enfatizó.
Asimismo, se expresó el profundo agradecimiento al gobierno del Perú por adoptar las definiciones de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), consolidando un hito fundamental en la defensa de los derechos humanos.

Fraternidad judeo-cristiana y un mensaje de esperanza
Hacia el final de su intervención, Dagan destacó los profundos lazos espirituales e históricos que unen a judíos y cristianos, invitando a los presentes a conocer de cerca la tierra de Israel y reafirmando que la presencia de miles de personas en esta Marcha de la Vida representa una contundente afirmación de principios y de apoyo mutuo bajo una sola voz: ¡Nunca más!





