Indecopi sancionó a dos compañías por no garantizar condiciones de seguridad en un servicio turístico que terminó con la muerte de una extranjera en las dunas de Ica.
El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) impuso una millonaria multa cercana a los S/ 5 millones a dos empresas turísticas tras la muerte de una ciudadana extranjera durante un paseo en vehículo tubular en las dunas de Huacachina, en la región Ica.
De acuerdo con la resolución, ambas compañías fueron sancionadas con 900 UIT en total (450 UIT cada una) por incumplir el deber de idoneidad y seguridad en la prestación del servicio turístico, considerado de alto riesgo.
Las investigaciones determinaron que la empresa operadora permitió que el recorrido se realizara en un vehículo que no contaba con condiciones adecuadas de seguridad, lo que provocó que la unidad, al estar estacionada en una pendiente de arena, se desplazara sin control y ocasionara el fatal accidente.
Asimismo, la empresa que comercializó el paquete turístico fue sancionada por no verificar que el servicio brindado cumpliera con las condiciones mínimas exigidas, pese a haber subcontratado la operación.
El caso se remonta a mayo de 2025, cuando una turista extranjera falleció tras el despiste de un vehículo tubular durante un recorrido en las dunas, un hecho que generó cuestionamientos sobre la seguridad de estas actividades en uno de los principales destinos turísticos del país.
Este incidente no sería aislado. Autoridades y entidades como la Fiscalía ya habían advertido previamente sobre los riesgos de los vehículos tubulares, muchos de los cuales no cumplen con condiciones técnicas ni cuentan con regulación adecuada, lo que representa un peligro para turistas y operadores.
Incluso, se estima que cientos de estos vehículos operan en situación informal en la zona, lo que complica la fiscalización y control de la actividad turística.
Como medida correctiva, Indecopi ordenó que las empresas sancionadas se abstengan de ofrecer este tipo de servicios si no garantizan condiciones seguras, además de implementar controles estrictos para evitar nuevos accidentes.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de regular y supervisar con mayor rigor el turismo de aventura en el país, especialmente en destinos como Huacachina, donde miles de visitantes realizan este tipo de actividades cada año.




