18 de mayo de 2026

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Luis Solari: No hay forma de tener la certeza de que el voto depositado va a ser contado con exactitud el 7 de junio

Valeria Ponce

El expresidente del Consejo de Ministros, Luis Solari de la Fuente, cuestiona la validez de la primera vuelta electoral, exige una auditoría integral del proceso y advierte que la salida de Piero Corvetto no cambia nada, ya que los mismos vicios estructurales amenazan la segunda vuelta del 7 de junio.

– Muchos peruanos fueron a votar el 12 de abril y no encontraron las mesas. їQuй le dirнa al ciudadano que cumpliу con su deber cнvico y sintiу que el sistema le fallу?

Como ya había dicho el 13 de abril, era una elección manchada, solamente que ahora sabemos que la mancha es más grande. Además, estamos escuchando las denuncias del candidato Nieto, que recién ha salido a decir que también él fue afectado: cuenta casos de actas donde él tenía 60 votos, regresan a la media hora a verificarlas y aparece cero. Hay un problema en esta elección, y ante todos los reclamos y protestas, estamos ante un Estado sordo. La sociedad civil, como nunca, ha reclamado que se audite. Ahora Nieto acaba de agregar que se audite también el sistema de conteo de votos. Y en la conferencia de prensa de la ONPE, ni una palabra dirigida a la ciudadanía.

Es decir, un Estado sordo que no quiere escuchar lo que es evidente, hemos tenido una elección con problemas en el proceso y, por aquí y por allá, denuncias con problemas en el escrutinio y en el conteo de votos. Eso significa que hay puntos en donde se ha vulnerado el Artículo 176 de la Constitución, que dice que el sistema tiene dos finalidades, hacer una elección impecable y hacer un escrutinio exacto. Las actas de López Aliaga, que sus personeros observaron, muestran diferencias entre lo que introdujo al sistema y lo que al final aparece. La única conclusión es que estamos ante una elección alterada, y cuando se altera, la Constitución es clara, no puede haber votos de más ni votos de menos.

– Con tantas fallas simultбneas, їestamos ante algo mбs que un problema operativo?

Cuando hay tantas fallas operativas al mismo tiempo, uno está ante algo que va más allá de la incompetencia. Por eso varios candidatos, incluida la señora Fujimori, han planteado una auditoría integral al proceso. Pero como este es un Estado que no escucha, simplemente se han puesto los tapones en los oídos y han seguido con su cronograma, como si el cronograma estuviera por encima del interés superior de la nación: tener autoridades legítimas y con respaldo absoluto. Además, con una auditoría la ONPE y el Jurado habrían recuperado la confianza de la ciudadanía.

Tenemos en este momento un problema de credibilidad en los resultados y un problema de baja confianza, cuando todavía debemos ir a una segunda vuelta. Estamos ante una situación que calificaría, históricamente, de inverosímil y muy delicada.

– Con esa incredulidad y esa baja confianza, їcуmo llega la poblaciуn peruana a la segunda vuelta?

Esa es la gran pregunta que van a contestar todas las personas en las urnas, a menos que el Sr. Nieto y el Sr. López Aliaga, con las pruebas del caso, recurran a instancias internacionales. […] Basta que haya una mesa alterada para que se incumpla la Constitución, el escrutinio no ha sido exacto, y exacto significa que refleja al pie de la letra la voluntad popular. […] Esta es una situación única en la historia del Perú, realmente es una falta de respeto peruano y un acto de ´infraternidad´ de los funcionarios públicos […] Tenemos autoridades que no escuchan, que se ‘conducen infraternamente’ y que no tienen ninguna vergüenza en ir a una segunda vuelta con baja confianza en los organismos electorales y con cuestionamientos a la legitimidad de los resultados. […] Espero que las primeras encuestas le pregunten a la ciudadanía: ¿usted confía en las autoridades electorales? Porque si el presidente del JNE y la ONPE creen que es un triunfo promulgar en estas condiciones, esa es la situación más peligrosa en que pueden actuar funcionarios del Estado. […] Lo único que tenía que hacer el Jurado era decir: «Alto, no vamos a promulgar, vamos a auditar ante el cúmulo de situaciones que ha habido» […] Nunca pensé […] que en un proceso electoral, los funcionarios encargados no escuchen y no resuelvan según lo que la ciudadanía dice, parece normal.

– їLa inestabilidad de la ONPE puede tener consecuencias econуmicas para el paнs?

Si tuviéramos estabilidad política plena, hoy creceríamos cinco o seis por ciento. Un proceso electoral que no es aceptado por toda la población, […] en Lima, el 72% dijo que hubo fraude en la elección y el 73% la calificó de ilegítima. Si el 40% de los electores a nivel nacional piensa que los resultados fueron alterados, que es sinónimo de fraude, y que hay ilegitimidad, las autoridades electorales son responsables de todo lo que pueda ocurrir. Imagínese que antes de que jure el presidente o la presidenta se produzca un destape, tipo bomba nuclear, y se revele que sí hubo manipulación. ¿Cómo queda el Perú ante la comunidad internacional? ¿Y qué va a hacer el ciudadano común? ¿Va a volver a creer en autoridades electorales de este tipo? Creo que estas personas están anteponiendo su interés burocrático al interés superior de la nación.

– їCуmo afecta esto a nuestras relaciones internacionales?

En la encuesta sale que el 40% de las personas no confía en las autoridades electorales y cree que hubo manipulación de votos en la primera vuelta, cualquier presidente que resulte electo no estará en igualdad de condiciones al momento de negociar con sus pares. El otro presidente nace de una elección impecable y de un escrutinio exacto. El nuestro, no. Es, definitivamente, la peor situación en que nuestro país ha estado frente a la comunidad internacional en toda su historia.

– їQuй margen de acciуn le queda al Jurado Nacional de Elecciones y a la ONPE para recuperar credibilidad?

Una vez agotadas las cuestiones internas planteadas por los abogados, personeros legales y técnicos de los partidos, el Jurado debería actuar. Pero ni siquiera ha tenido el gesto de contestar públicamente a los ciudadanos que han estado protestando. Los inversionistas, que pagan el 80% de los impuestos, tampoco han recibido respuesta. Me imagino que los candidatos afectados recurrirán lícitamente a instancias internacionales; que un candidato vaya a protestar es distinto a que vayan dos, tres o cuatro candidatos.

– Con la salida de Piero Corvetto, їhay razones concretas para esperar una segunda vuelta diferente a la primera?

No hay ninguna razón para pensar que el conteo va a ser exacto, casualmente porque la mayoría de las personas no confía en las instituciones electorales. Tendremos que esperar las primeras encuestas hacia la segunda vuelta, donde los ciudadanos podrán expresar la credibilidad que tienen los señores que dirigen el proceso electoral. Tengo la certeza de que saldrán con gran desaprobación y con una desconfianza máxima en el resultado final. […] Lo que me indigna es que estos funcionarios se comportan como si fueran los dueños de las instituciones. Los dueños somos los ciudadanos, los pagadores de impuestos, los inversionistas, la gente a la que no le alcanza el dinero para el mercado. Y estos funcionarios se comportan como usurpadores, ignoran comunicados de oficiales retirados de las Fuerzas Armadas, de los gremios empresariales, donde están agrupadas la mayoría de las micro y pequeñas empresas como son la Sociedad Nacional de Industrias, Perú Cámaras, Cámara de Comercio de Lima, como si nadie les hablara. Es una falta de respeto, de fraternidad y de amor a la patria. Esta situación traerá consecuencias para quienes se comportan no a la altura de lo que necesita el Perú, sino a la altura de las normas burocráticas que ellos mismos han construido.

– їPuede el ciudadano tener la certeza de que su voto serб respetado en esta segunda vuelta?

No hay forma. Si no hay confianza en la institución, no hay forma de tener la certeza de que el voto depositado va a ser contado con exactitud. Desde antes de que siquiera se abra la mesa de votación, ya es una votación dañada emocionalmente y dañada desde todo punto de vista.

– Usted hablу de un «castigo social». їCуmo lo explica, y cуmo lee la fractura que vive hoy la sociedad peruana?

Las sociedades se dividen por intereses. Cuando hay sociedad civil organizada, como en Alemania o Francia; donde existen asociaciones de pagadores de impuestos, los partidos deben dialogar con ellas para obtener su voto, y esas asociaciones exigen un cambio: que sus intereses sean representados desde el Parlamento. Así funciona la democracia. Otra definición de democracia es, el sistema en el cual quien gobierna aprende a administrar las diferencias para que las decisiones respondan al interés de la mayoría. En el caso del Perú, eso es imposible en las condiciones actuales. El daño que están produciendo estos funcionarios a través de este proceso afecta los intangibles de la nación, que es precisamente el capital social. Es como cuando se vende un banco: no se tasa por su infraestructura ni sus edificios, sino por su prestigio. […] Lo mismo ocurre con una nación y con sus instituciones. Cuando los organismos electorales ignoran los reclamos de la gente, se daña la confianza, la fe, la esperanza. Todo eso queda herido y, no es fácil de resarcir, lamentablemente. A menos que el Jurado promulgue una victoria integral, pero sabemos que no va a suceder.

– їLo ocurrido en la primera vuelta es un sнntoma de un problema estructural mбs profundo en el sistema electoral peruano?

Refleja que nuestro país no tiene un sistema de expresión ni de participación de la sociedad civil, ni mecanismos de control social. Eso genera impotencia. A mí me llaman personas preguntando: «¿Y ahora qué hacemos?» Se sienten impotentes […] La sociedad peruana no tiene ningún instrumento. Ni siquiera contamos con la renovación del mandato de congresistas a mitad del período, que es un mecanismo para fiscalizar a los gobiernos y a los parlamentos. Las reformas electorales que hizo el Sr. Fujimori fueron tres cabezas independientes, cuando en todo el mundo, las elecciones funcionan porque hay una sola. Usted se imagina que la ONPE hace el proceso como le da la gana y le manda un oficio al JNE diciéndole «estos son los resultados, proclame usted porque la ley dice que el que proclama es el Jurado.», y el Jurado acepta eso calladamente en una situación como la que hemos descrito.

El problema de fondo es que en el Perú no existe ningún instrumento para que la sociedad civil sea verdaderamente escuchada, salvo que salga a marchar y tome la calle. Cincuenta mil personas delante del Palacio de Justicia y del Jurado Nacional de Elecciones no fueron tomadas en cuenta. Lamentablemente, ese es el único elemento o instrumento que nos queda, porque no hay nada normado por ley que garantiza que cuando la sociedad habla, sea verdaderamente escuchada.

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