No pisoteen nuestros derechos

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Eduardo Farah
Eduardo Farah

Eduardo Farah

El conflicto de las Bambas cada día que pasa se complica más, lo que sucede es que las personas que viven cerca de las minas no entienden que ellos no son dueños del subsuelo, los dueños somos los 31 millones de peruanos, por lo tanto ellos no tienen la autoridad para atrasar o quebrar a un país, del cual no son dueños. Sí sabemos, que son dueños de los terrenos por donde pasan las carreteras, las cuales son vías nacionales y tienen derechos que la ley contempla.

Pero como arriba lo hemos mencionado, no son dueños del mineral que está en el subsuelo, si creen que el diálogo no lleva a nada y que la solución va a ser de otro tipo, pues no estamos de acuerdo, no pueden matar de hambre a 31 millones de peruanos, entendemos a aquellas personas que no están generando trabajo durante este tiempo cerrando sus negocios y los servicios que brindan a los que viven en dichas comunidades.

Todo en esta vida tiene un motivo de ser, pero ese motivo va amarrado al sentido común, usted no puede dejar de generar servicios de todo tipo a las personas que lo requieren, no puede impedir el paso por una carretera porque es contra la ley, no puede impedir que los niños vayan al colegio, es contra la ley, no puede impedir que las personas vayan a las centros médicos porque es contra la ley, no puede coaccionar a los habitantes de estos lugares porque es contra la ley.

No pueden obligar a que la gente maneje borracha y después sea liberada por el hecho de ser vicepresidente de una comunidad, porque es contra la ley. Si usted no respeta la ley quiere decir que no hay democracia, y nosotros ya pasamos por este período en el año 68 y no queremos volver a pasarlo.

La mayoría de los jóvenes no saben nada del tiempo del general Velasco, no saben nada de lo que fue Sendero Luminoso y lo que tuvimos que pagar en vidas humanas todos los peruanos, para superar dichas etapas, no nos olvidemos que la diferencia entre la barbarie y la razón es la ley, la cual debe ser respetada escrupulosamente, porque es lo único que ayuda a la formalización, a la generación de trabajo y a la generación de riqueza para todos los estratos de nuestra sociedad.