El expresidente aseguró que buscará una reparación histórica por los 15 meses que pasó en el penal de Barbadillo y pidió disculpas para él y su familia.
El expresidente Ollanta Humala reapareció públicamente este martes durante una conferencia ante la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP), luego de que el Tribunal Constitucional anulara la investigación por lavado de activos que derivó en los 15 meses que pasó en el penal de Barbadillo.
Durante el encuentro, el exmandatario defendió su inocencia y anunció que prepara una demanda contra el Estado peruano, al considerar que su detención fue ilegal y afectó su imagen y la de su entorno político y familiar.
Humala señaló que su equipo legal ya trabaja en el documento y que buscará no solo una reparación, sino también disculpas públicas para él, su esposa Nadine Heredia, dirigentes del Partido Nacionalista y la propia agrupación política.
Además, planteó que se le devuelva al Partido Nacionalista su inscripción, cuya pérdida atribuyó a la criminalización de sus dirigentes.
El exmandatario afirmó que su paso por prisión no debilitó su voluntad y aseguró que salió fortalecido. También indicó que ahora su prioridad es resolver los procesos judiciales que todavía tiene pendientes, entre ellos los relacionados con las empresas OAS y Odebrecht, además de recuperar su imagen pública.
Respecto a su futuro político, Humala evitó confirmar una eventual candidatura presidencial. Señaló que primero busca recuperar el tiempo perdido con su familia y trabajar en la recuperación de la personería jurídica del Partido Nacionalista Peruano.
«No es que me quite mi sueño político ser presidente. Hay que recuperar ese tiempo perdido con mi familia. Todavía hay espacio, pero no me quita el sueño. Ya he sido presidente», sostuvo.
Sobre Nadine Heredia, quien permanece en Brasil bajo asilo político, Humala afirmó que todavía no existen garantías suficientes para que pueda regresar al Perú. Según explicó, su esposa continúa vinculada a investigaciones como el caso del Gasoducto Surperuano, que considera carentes de sustento.
El exmandatario también atribuyó el inicio de la persecución política y judicial en su contra a los últimos años de la década de 2000. En ese sentido, responsabilizó al fallecido expresidente Alan García de haber impulsado acciones contra el nacionalismo tras las elecciones de 2006.
Humala sostuvo que la criminalización de los aportes de campaña terminó afectando posteriormente a otros sectores políticos y cuestionó a quienes celebraron en su momento las decisiones judiciales que llevaron a su prisión preventiva.
Finalmente, el líder nacionalista afirmó que ahora buscará cerrar los procesos judiciales pendientes y recuperar el espacio político de su partido, mientras prioriza la reunificación de su familia.




