La medida busca garantizar el normal desarrollo de la segunda vuelta electoral del 7 de junio, ante protestas, tomas de locales y problemas logísticos en diversas regiones.
A pocos días de la segunda vuelta presidencial, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) dispuso la reasignación de 386 mesas de sufragio en todo el país debido a huelgas, protestas y conflictos en algunos centros de votación inicialmente designados.
El jefe interino del organismo, Bernardo Pachas, explicó que la decisión responde a la necesidad de asegurar condiciones adecuadas para el desarrollo de los comicios, evitando inconvenientes para los electores. En ese sentido, precisó que el objetivo es “mover lo menos posible” las mesas para no generar confusión entre la ciudadanía.
Entre los casos más críticos se encuentran instituciones como la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle y la Universidad de Ucayali, donde problemas internos obligaron a trasladar las mesas hacia otros locales habilitados.
Asimismo, la ONPE reportó dificultades logísticas en algunas regiones. En Piura, por ejemplo, se registraron retrasos en el traslado de material electoral debido a restricciones de tránsito vinculadas a protestas agrarias, mientras que en zonas como Alto Amazonas se presentaron bloqueos de vías.
Otros puntos críticos incluyen Purús, en Ucayali, donde la limitada conectividad aérea complica el despliegue del material electoral, así como regiones como Lambayeque y San Martín, donde continúan movilizaciones del sector agrario.
Además, el organismo electoral monitorea posibles afectaciones en locales de votación tras el reciente sismo en Ica y las protestas universitarias en Lima, que podrían impactar el normal desarrollo del proceso electoral.
Frente a este escenario, la ONPE recomendó a los ciudadanos verificar con anticipación su local de votación para evitar contratiempos el día de las elecciones.



