Pandemia, politiquería vizcarrista y oposición simplona

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César Carlos Sandoval Pozo

Por: César Carlos Sandoval Pozo / En estos días se ha comentado mucho sobre el rebrote de la pandemia en el Perú, pero esto sólo son términos o conceptos usados de aprovechamiento político o propia de la ignorancia de los timoratos e incapaces que ostentan la representación del ejecutivo (presidente, ministros, etc.), ya que, jamás hemos tenido pico ni meseta; y no hemos dejado de brotar como para hablar adecuadamente de rebrote, porque los contagios y las víctimas mortales siguen siendo estadísticas elevadas. Continuamos con un promedio de 180 muertes por día y los contagiados son de 3 a 4 mil diarios. Realmente las cifras, de acuerdo al estudio de Luis Benavente y el SINADEF, hemos sobrepasado los 40 mil fallecidos por la COVID-19, esta hipótesis se afirma con el pronunciamiento de la Comunidad Internacional al indicar que no reconoce las cifras del gobierno peruano por no ajustarse a la verdad y a la realidad, porque estando en el quinto lugar de contagiados en el mundo con más infectados que Italia y España, es imposible que la tasa de mortalidad sea mucho menos que estos países, cuyo sistema sanitario es superior al nuestro.

Mientras tanto el genocida sigue sin implementar plantas de oxígeno, sin construir un solo hospital, continúa con pruebas serológicas rápidas asesinas. El criminal sistemático por series y masivo es aliado del coronavirus, es inmune al dolor humano. Fallecen cientos de miles por cáncer y desnutrición, porque ya nadie se ocupa de ellos. Por otro lado la delincuencia también es un arma mortal que el inepto gobierno ya no puede controlar.

Los politiqueros de la línea del Vizcarrato, quienes aspiran a jugar hacer candidatos presidenciales con la ayudita del Gobierno, quienes a cambio de encubrir la corrupción y el fracaso de la pandemia con miles de muertos tienen como cómplice a la empresa más corrupta del mundo (ODEBRECHT, quienes ponen y sacan presidentes). Ahí, por ejemplo, tenemos al correlón e incendiario de Julio Guzmán, al innombrable Urresti, procesado por los presuntos delitos de violación y asesinato; Don Salvador, actor aficionado de taco bajo y aspirante a dictador y además anti institucionalista y de principios carentes de credenciales democráticos. Todos ellos títeres del mayordomo palaciego, ángeles y custodios del Vizcarrismo genocida, mediocre y corrupto.

La oposición simplona, gaznápiro, palurdo, tienen la oportunidad de reivindicar al pueblo peruano vacando al homicida popular. En el futuro o en las próximas elecciones sus errores serán cobrados, encubren chincheros, ODEBRECH, la corrupción de la PNP en épocas de pandemia y compra de avión fantasma, utilización política de la SENEDU, corrupción de swing, corrupción de secretaria general de palacio, corrupción del cuñadísimo, compra asesinas de pruebas rápidas, pitufeo de 43 millones en el gobierno regional de Moquegua.

Muerte, hambre y quiebra de la economía de la nación, es más que suficiente para expulsar al accesitario, pero la simplonería hasta hoy gritan, lloran, hacen su show, pero terminan dándole la confianza y asumen el activo y pasivo de esta gestión Vizcarrista plagado de peste y pestilencia.

Parafraseando a platón: “El precio de desatenderse de la política es ser gobernados por los peores hombres” Cuidado, Señor Vizcarra, quién a Hierro mata a Hierro muere.

(*) Abogado – Consultor político