Decenas de viajeros varados entre Ático y Ocoña intentan superar por sus propios medios la zona cubierta por huaicos y derrumbes.
La emergencia provocada por los huaicos y derrumbes en la Panamericana Sur, en Arequipa, continúa generando situaciones de riesgo para cientos de pasajeros y transportistas. En el tramo comprendido entre Ático y Ocoña, viajeros que permanecen varados han comenzado a cruzar a pie sectores afectados por lodo, piedras y otros materiales, en un intento por continuar sus recorridos.
La situación se presenta mientras las autoridades trabajan para recuperar la transitabilidad de esta importante carretera, afectada por las intensas lluvias asociadas a la DANA Aníbal. El bloqueo ha provocado que numerosos buses, camiones y vehículos particulares permanezcan detenidos durante varios días.
Ante la imposibilidad de continuar el viaje en sus vehículos, algunos pasajeros decidieron descender de los buses y caminar por los sectores donde la carretera permanece cubierta de lodo y escombros.
Esta alternativa representa un peligro debido a la posibilidad de nuevos desprendimientos y a las condiciones inestables del terreno. La presencia de rocas, barro y pendientes convierte el recorrido a pie en una maniobra de alto riesgo.
La emergencia ya tuvo consecuencias fatales. Una adulta mayor perdió la vida en Ático luego de intentar atravesar a pie una zona afectada por los huaicos. La mujer viajaba junto a su esposo en un bus que quedó detenido por el bloqueo de la carretera.
El problema no afecta únicamente a los pasajeros. Camiones de carga, buses interprovinciales y vehículos particulares continúan acumulados en distintos puntos de la vía.
Los huaicos y desprendimientos han comprometido aproximadamente 60 kilómetros de la carretera entre Ático y Ocoña, lo que ha complicado considerablemente las labores de limpieza. Algunos de los bloques de roca encontrados en la zona tienen un tamaño considerable y requieren maquinaria especializada para ser retirados.
La permanencia de los vehículos varados también genera preocupación por el abastecimiento de productos y combustibles hacia Arequipa, especialmente después de que el Gobierno declarara la emergencia por el desabastecimiento de GLP en la región.
Gobierno habilita puente aéreo para los afectados
Ante la prolongación del bloqueo, el Ministerio de Defensa puso en marcha un puente aéreo entre Ático y Ocoña para trasladar a las personas que permanecen atrapadas en ambos extremos de la zona crítica.
El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, informó que se empadronó a alrededor de 350 personas y que se utilizarán tres helicópteros para facilitar las evacuaciones. En cada viaje de ida y vuelta se busca trasladar aproximadamente 40 pasajeros hacia zonas seguras donde puedan retomar sus viajes.
Además, se dispuso el uso de buses para movilizar a los pasajeros desde los puntos de llegada hacia localidades donde puedan encontrar nuevamente servicios de transporte público.
Ejército trabaja para recuperar la carretera
Más de 200 efectivos del Ejército participan en las labores destinadas a despejar la vía. Los trabajos se concentran especialmente en Quebrada Honda, considerada una de las zonas más complicadas de la emergencia.
Según el Ministerio de Defensa, todavía existe un tramo de entre 1,5 y 2 kilómetros severamente afectado. La presencia de camiones y tráileres inmovilizados también dificulta el ingreso y desplazamiento de la maquinaria pesada.
Las autoridades esperan que la situación pueda comenzar a normalizarse entre este sábado y domingo, aunque el avance dependerá de las condiciones meteorológicas. Las lluvias pueden provocar nuevos deslizamientos y volver a bloquear sectores que ya fueron despejados.
Recomiendan no intentar cruzar la zona afectada
Mientras continúan las labores de recuperación, las autoridades exhortan a los pasajeros a evitar cruzar por cuenta propia los sectores bloqueados. Las condiciones del terreno pueden cambiar rápidamente y existe riesgo de desprendimientos, caída de rocas y nuevos huaicos.
La prioridad es trasladar a las personas varadas mediante los mecanismos de evacuación habilitados y permitir que los equipos de emergencia puedan trabajar sin obstáculos.
La emergencia en la Panamericana Sur vuelve a evidenciar el impacto que pueden tener los eventos climáticos sobre una de las principales vías de conexión del sur del país. Mientras maquinaria, efectivos militares y equipos de emergencia trabajan para recuperar la carretera, cientos de viajeros esperan poder continuar sus recorridos sin exponerse a los peligros que actualmente presenta el tramo Ático-Ocoña.



