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Jueves, Noviembre 26, 2020

“Patria querida, dame un Presidente como …”

“Patria querida, dame un Presidente como …”

Por: Tulio Arévalo van Oordt

Uno de los primeros viajes de Alan García como Presidente, durante su primer gobierno, fue a Argentina, gobernada entonces por Raúl Alfonsín. Sudamérica dejaba atrás un período de dictaduras militares, que habían arruinado las economías nacionales y la violencia social opacaba el inicio de la primavera democrática.

En Argentina, Alfonsín firmó con el FMI un acuerdo que reconocía como legítima la deuda externa contraída durante la dictadura militar. Por el contrario en el Perú, Alan García presionaba al Fondo anunciando que solo pagaría como cuota el 10  % de las exportaciones. Esa declaración, provocó que Buenos Aires se llene de pintas y afiches con la frase ‘Patria querida, dame un Presidente como Alan García’, durante la visita del Presidente peruano.

Han pasado más de 30 años, en los que de alguna manera nuestras sociedades recuperaron (unas más que otras) cierta tranquilidad social y los gobiernos civiles se han sucedido uno tras otro sin mayor problema y cuando los había, se resolvían dentro de la ley.

Sudamérica hoy parece empezar a transitar por otro camino, dejando de lado la derecha y centro derecha democráticas, para pasarse a una incierta izquierda. Venezuela hace tiempo que dejo la autopista, para avanzar por una trocha, Bolivia, aunque quiera parecer exitosa, está en el mismo camino. Al Perú, sus autoridades lo están jalando de las orejas hacia ese lado. Y así está pasando en Chile, donde las protesta tiene al gobierno contra la pared, en Ecuador, etc.

Pero Argentina, que pensábamos enmendaba el rumbo con Mauricio Macri en el 2015, ha vuelto a lo mismo. En una elección polarizada, los argentinos han vuelto a mirar alkirchnerismo peronista, eligiendo a Alberto Fernández.

¿Qué pasó con Macri? El multimillonario expresidente de Boca Juniorsofreció un país con cero pobreza, derrotar al narcotráfico (que cada vez tiene mayor presencia en Argentina) y acabar con las grietas que polarizaban a la sociedad argentina, para lo cual ofreció sincerar el tipo de cambio y dejar de fijar precios y tarifas de servicios públicos entre otras cosas.

La verdad es que no pudo cumplir. Un amigo argentino me comentaba esta semana que con Macri el costo de los servicios básicos de luz, agua y gas se habían elevado en 3 mil %, afectando principalmente a las familias pobres y de clase media y a las pymes, para poder sostener los créditos del FMI (el último de 54 mil millones de dólares). Esto no hizo sino disparar la inflación a casi 6 % mensual y el dólar está ahora en 64 pesos (unos 20 soles, haciendo una regla de tres) y ha terminado aplicando subsidios como el kirchnerismo.

Frente a esto Alberto Fernández, que tiene a Cristina Fernández de Kirchner de vicepresidente (algunos dicen que realmente gobernara Cristina, pero lo más probable es que terminan peleando, pues antes de la elección eran rivales irreconciliables dentro del peronismo, así que quién le clavará el puñal a quién, es solo cuestión de tiempo para verlo), propone renegociar la deuda, reimplantar el control de precios, apoyar crediticiamente a las pymes y subir la carga de impuestos a las grandes empresas que se beneficiaron con el ‘modelo Macri’. ¿Cómo le irá a partir de ahora a Argentina, acostumbrada a quebrar económica y financieramente cada 15 años?

Aquí habrá que hacer ajustes en nuestro modelo, que se abra más el caño para que todos nos mojemos.

“Patria querida, dame un Presidente como …”

Por: Tulio Arévalo van Oordt

Uno de los primeros viajes de Alan García como Presidente, durante su primer gobierno, fue a Argentina, gobernada entonces por Raúl Alfonsín. Sudamérica dejaba atrás un período de dictaduras militares, que habían arruinado las economías nacionales y la violencia social opacaba el inicio de la primavera democrática.

En Argentina, Alfonsín firmó con el FMI un acuerdo que reconocía como legítima la deuda externa contraída durante la dictadura militar. Por el contrario en el Perú, Alan García presionaba al Fondo anunciando que solo pagaría como cuota el 10  % de las exportaciones. Esa declaración, provocó que Buenos Aires se llene de pintas y afiches con la frase ‘Patria querida, dame un Presidente como Alan García’, durante la visita del Presidente peruano.

Han pasado más de 30 años, en los que de alguna manera nuestras sociedades recuperaron (unas más que otras) cierta tranquilidad social y los gobiernos civiles se han sucedido uno tras otro sin mayor problema y cuando los había, se resolvían dentro de la ley.

Sudamérica hoy parece empezar a transitar por otro camino, dejando de lado la derecha y centro derecha democráticas, para pasarse a una incierta izquierda. Venezuela hace tiempo que dejo la autopista, para avanzar por una trocha, Bolivia, aunque quiera parecer exitosa, está en el mismo camino. Al Perú, sus autoridades lo están jalando de las orejas hacia ese lado. Y así está pasando en Chile, donde las protesta tiene al gobierno contra la pared, en Ecuador, etc.

Pero Argentina, que pensábamos enmendaba el rumbo con Mauricio Macri en el 2015, ha vuelto a lo mismo. En una elección polarizada, los argentinos han vuelto a mirar alkirchnerismo peronista, eligiendo a Alberto Fernández.

¿Qué pasó con Macri? El multimillonario expresidente de Boca Juniorsofreció un país con cero pobreza, derrotar al narcotráfico (que cada vez tiene mayor presencia en Argentina) y acabar con las grietas que polarizaban a la sociedad argentina, para lo cual ofreció sincerar el tipo de cambio y dejar de fijar precios y tarifas de servicios públicos entre otras cosas.

La verdad es que no pudo cumplir. Un amigo argentino me comentaba esta semana que con Macri el costo de los servicios básicos de luz, agua y gas se habían elevado en 3 mil %, afectando principalmente a las familias pobres y de clase media y a las pymes, para poder sostener los créditos del FMI (el último de 54 mil millones de dólares). Esto no hizo sino disparar la inflación a casi 6 % mensual y el dólar está ahora en 64 pesos (unos 20 soles, haciendo una regla de tres) y ha terminado aplicando subsidios como el kirchnerismo.

Frente a esto Alberto Fernández, que tiene a Cristina Fernández de Kirchner de vicepresidente (algunos dicen que realmente gobernara Cristina, pero lo más probable es que terminan peleando, pues antes de la elección eran rivales irreconciliables dentro del peronismo, así que quién le clavará el puñal a quién, es solo cuestión de tiempo para verlo), propone renegociar la deuda, reimplantar el control de precios, apoyar crediticiamente a las pymes y subir la carga de impuestos a las grandes empresas que se beneficiaron con el ‘modelo Macri’. ¿Cómo le irá a partir de ahora a Argentina, acostumbrada a quebrar económica y financieramente cada 15 años?

Aquí habrá que hacer ajustes en nuestro modelo, que se abra más el caño para que todos nos mojemos.

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