Escribió 17 libros y recorrió 22 países, incluido Vietnam, donde entrevistó al legendario general Vo Nguyen Giap
Por: Víctor Alvarado
El periodismo y la literatura peruana han perdido a uno de sus cultores más notables, Maynor Freyre Bustamante (84), de brillante trayectoria cumplida en los principales medios de la prensa escrita del país; autor de 17 libros, entre novelas, poesías y ensayos, varios de ellos con distinciones y maestro universitario con una promoción de egresados de la U. Villarreal, que lleva su nombre, designación recibida en vida.
Maynor ha recibido un merecido homenaje tributado por la Asociación Amigos de Mariátegui, en el Museo Mariátegui, con participación de los también periodistas y poetas, Fernando Obregón Rossi y Rosario Arroyo; del cineasta y documentalista, Roberto Aldave y de su pareja y compañera, Rita Ortiz, con quién Maynor vivió 39 años de exitosa y armónica relación, determinante de sus mejores años de vida en la Tierra.
También, ha sido objeto de reconocimiento de todos los gremios periodísticos: el Colegio de Periodistas de Lima- CPL, la Asociación Nacional de Periodistas- ANP, y la Federación de Periodistas del Perú- FPP, y de sus exalumnos villarrealinos de periodismo, y de las instituciones vinculadas al arte, entre ellas la Casa de la Literatura- CASLIT, a través de un comunicado oficial publicado en las redes sociales.
Faltó homenaje mayor
En razón de tratarse de un notable periodista, poeta y novelista, se ha extrañado un homenaje mayor que podría haberle tributado el Ministerio de Cultura, y que no lo hizo, porque según revelación de la congresista Susel Paredes, estaría poco menos que en vías de desaparición, en razón a que por obra de los gobiernos de Boluarte y Jerí, ya no figura con presupuesto propio en el Presupuesto General de la República, sino en el rubro de otros.
Su discípulo, luego convertido en su colega y compañero de creación literaria, el periodista y poeta, Fernando Obregón Rossi, recuerda que en el año 1983, tuvo a Maynor como su primer jefe de informaciones en el desaparecido diario “El Observador”.
“Llegó como un “vendaval de experiencias, desde el primer minuto dejó en claro que el periodismo no era refugio de diletantes, sino una trinchera de rapidez y precisión informativa”, dice.
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Estudios de periodismo
Cuando Obregón compartió oficio periodístico con Maynor Freyre en el diario “El Observador”, en 1983, él ya llevaba 23 años de experiencia profesional.
En 1960 había ingresado a la Escuela de Periodismo de la PUC, luego de renunciar a sus estudios en la UNI, donde solo hizo un año de estudios, al comprender que lo suyo eran las letras y no las matemáticas.
Pronto, entre 1963 y 1964, gracias a una beca concedida por el Instituto de Cultura Hispánica realizó un curso de postgrado de periodismo en Madrid, lapso en el que escribió su primera novela “Poligenio Psicoterapéutico”, que la concluiría en Hamburgo, Alemanía, donde trabajó una temporada.
Era el menor de 5 hermanos, de los cuáles sobrevive el mayor, Óscar, actualmente de 90 años. Bastante joven tuvo un primer compromiso matrimonial con Aurora Sotillo, con quién tuvo 2 hijos: Maynor, quien perdió la vida al ser objeto de un asalto a mano armada por delincuentes en Pucallpa, y Javier, de ellos tiene dos nietos: Maynor y Fabricio.
Movimiento Hora Zero
Obregón recuerda que bajo la jefatura de Freyre, aprendió que el periodismo no terminaba con el cierre de la edición. “Las verdaderas lecciones se daban en las tertulias, allí estaba la maestría de la vida, junto a periodistas gigantes como Eloy Jáuregui y el gran reportero gráfico Carlos “Chino” Domínguez”, ya desaparecidos, entre otros.
Al mismo tiempo, Maynor Freyre hizo filas en el movimiento de poetas “Hora Zero”, fundado a fines de los 60, donde advierte Obregón: “compartimos lecturas poéticas, utopías y debates feroces sobre poesía y política, con Jorge Pimentel, Tulio Mora, Enrique Verástegui, Eloy Jáuregui, Alberto Escalante, Carlos Ostolaza, Miguel Burga”.
Periodismo de pelea
Luego de su regreso de España, ingresó a las exigentes redacciones de “El Comercio Gráfico”, revistas ‘Oiga’ y ‘Caretas’, semanario ‘Unidad, Universidad San Cristóbal de Huamanga, donde dirigió la revista “Universidad”.
En la década del 70, durante el gobierno militar, ingresó por concurso como jefe de comunicaciones de la empresa siderúrgica estatal SIDEPERU, ya desaparecida, del que sería despedido con otros 48 empleados, luego repuesto y vuelto a ser despedido.
Pasaría después a desempeñarse en el suplemento dominical “El Caballo Rojo” del Diario de Marks, el diario “Ultima Hora” y la Universidad Nacional “La Cantuta”, donde laboró por espacio de seis años.
Narrador y poeta
Entre sus novelas publicadas se cuentan sus novelas: “Par de sátrapas” (3 ediciones), “El poeta que tocaba tambor”, 2014; y “Desmemorias de un pelagatos”, 2021; sus libros de cuentos: “El trino de Lulú”,1973; “Ratón de un solo hueco”, 1983; “De cuello duro”,1991; “Puro cuento” (3 ediciones), “El team de los chacales” (3 ediciones), “34 estampas sin bendecir”, 2005, y “Mujer de cura”, 2006.
Maestro universitario
En 1995 ingresó a enseñar periodismo en la Universidad Nacional “Federico Villarreal”, donde por espacio de 24 años se desempeñó como docente y a la vez director del centro cultural, lapso en el que contribuyó a la reforma de los programas de estudios y obtuvo una aceptación general de sus alumnos, que lo distinguieron poniéndole su nombre a una promoción de egresados.
Se jubiló a los 78 años, luego de 65 años de actividad ininterrumpida, lo que significó un parteaguas porque en adelante se dedicó al periodismo informático, como conductor del blog purotocuen.
En esta etapa jubilatoria, fue prologuista de por lo menos una cincuentena de libros de poesía y narrativa, de emergentes valores literarios y también de cuajados autores, entre ellos, Fernando Obregón, al que le prologó su libro de poemas “Sorpresa de una bala ante la belleza del suicida”.
Legendario general
Su compañera, Rita Ortiz, reveló que cabría agregar la incansable vocación de Maynor por aprender y transmitir experiencias sociales, culturales y políticas, que lo llevaron a recorrer 22 países, buena parte con su compañía, entre ellos Madrid, España, Portugal, Chile, Colombia, Argentina, Brasil, Italia, la antigua Checoeslovaquia.
Llegó hasta Vietnam, en los días de la expulsión de tropas norteamericanas, donde entrevistó de manera exclusiva al legendario general vietnamita, Vo Nguyen Giap (1911–2013).




