28 de julio de 2026

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Perú exonera visas a ciudadanos marroquíes

Un gesto de reciprocidad que fortalece la amistad y la cooperación

Con la publicación del Decreto Supremo Nº 033-2026-RE, el Perú ha dado un paso solemne y trascendente en sus relaciones internacionales: la exoneración del requisito de visa de turista para los ciudadanos del Reino de Marruecos. Esta medida, que entrará en vigencia en 60 días, es mucho más que un acto administrativo; constituye un gesto de reciprocidad, confianza y apertura hacia un país hermano que en 2017 ya había exonerado de visas a los peruanos.

El decreto recuerda que la reciprocidad es un principio fundamental del derecho internacional, y que debe aplicarse con proporcionalidad y respeto mutuo. Marruecos abrió sus puertas a los peruanos hace casi una década, y ahora el Perú responde con la misma generosidad, consolidando un vínculo que trasciende lo diplomático para convertirse en un símbolo de amistad entre pueblos.

La decisión se inscribe en un contexto de fortalecimiento de las relaciones bilaterales. Perú y Marruecos comparten similitudes en población y economías, y han venido desarrollando interacciones en los planos económico-comercial, cultural y social. La exoneración de visas facilitará el turismo, el intercambio académico, la inversión y el comercio, creando un flujo más dinámico de personas e ideas.

El decreto subraya que el Perú busca proyectarse como un país abierto al mundo, promoviendo el turismo y las inversiones, y consolidando su imagen como sociedad hospitalaria y segura.

Un gesto con resonancia cultural

Más allá de lo económico, la medida tiene un profundo significado cultural. Marruecos, tierra de historia milenaria y puente entre África y Europa, se convierte en un aliado natural del Perú en la promoción de la memoria, la literatura y la diversidad cultural. La exoneración de visas abre la puerta a un mayor intercambio en ferias internacionales, encuentros académicos y proyectos de cooperación.

El presidente José María Balcázar Zelada y el canciller Carlos José Pareja Ríos refrendaron el decreto, destacando que la medida se ajusta a la Constitución y a la legislación vigente en materia migratoria. El plazo máximo de permanencia será de 183 días al año, y los visitantes deberán contar con pasaportes válidos y visas Schengen o estadounidenses vigentes.

Este gesto, solemne y estratégico, reafirma que la diplomacia peruana busca construir puentes de confianza y reciprocidad, y que Marruecos ocupa un lugar privilegiado en esa visión.

La exoneración de visas no es solo un beneficio práctico para los viajeros; es un acto de justicia diplomática que honra la reciprocidad y proyecta al Perú como nación abierta y solidaria. Al resaltar las relaciones con Marruecos, el decreto se convierte en un símbolo de que la amistad entre pueblos se escribe con gestos concretos y que la cultura, el comercio y la cooperación son los pilares de un futuro compartido.

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