Decisión del Ejecutivo marca un giro en la política exterior tras meses de tensión con el país mexicano por el caso de la exjefa del Gabinete.
El Gobierno peruano decidió otorgar el salvoconducto a la ex presidenta del Consejo de Ministros, Betssy Chávez, lo que permitirá su salida del país con destino a México, nación que previamente le concedió asilo político. Esta medida, confirmada por el canciller Carlos Espá, abre además el camino para la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, interrumpidas desde finales de 2025.
La decisión representa un cambio significativo en la postura que Perú había mantenido durante meses frente al pedido mexicano. Chávez permanecía asilada en la embajada de México en Lima desde diciembre de 2025, luego de ser investigada por su presunta participación en los hechos vinculados al intento de autogolpe de Estado del expresidente Pedro Castillo.
El otorgamiento del salvoconducto se enmarca en las disposiciones de la Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas de 1954, que establece que el Estado territorial debe facilitar la salida del asilado una vez concedido el asilo, salvo situaciones excepcionales.
Durante los últimos meses, el caso generó fricciones diplomáticas entre Lima y Ciudad de México. El Ejecutivo peruano llegó incluso a cuestionar el uso del asilo político en este caso, argumentando que no se trataba de persecución política, sino de un proceso judicial por delitos comunes.
Estas tensiones escalaron hasta la ruptura de relaciones diplomáticas, luego de que el gobierno mexicano otorgara protección a Chávez, lo que fue considerado por el Perú como una injerencia en asuntos internos.
Sin embargo, en las últimas semanas ambas naciones habían mostrado señales de acercamiento. Autoridades de ambos países expresaron su disposición a restablecer el diálogo y retomar los vínculos históricos que los unen, lo que finalmente se concreta con este anuncio.
El canciller Carlos Espá destacó que la decisión busca cerrar un capítulo de tensión diplomática y apostar por una relación basada en el respeto mutuo y la cooperación. Asimismo, remarcó que la salida de Chávez se realizará conforme a los procedimientos internacionales vigentes.
Con este paso, el Perú busca normalizar sus relaciones exteriores y dejar atrás uno de los episodios más tensos de su reciente política internacional, mientras el caso de la exfuncionaria seguirá su curso en el ámbito judicial correspondiente.




