US$ 5,300 millones para compra de tanques y aviones de guerra
El Perú ha dado el primer paso hacia una “modernización general” de sus Fuerzas Armadas con la posible adquisición de tanques surcoreanos de última generación por más de 1,800 millones de dólares, 24 aviones caza por 3,500 millones de dólares y nueva artillería, tras décadas de retraso tecnológico y falta de inversión estratégica en defensa.
Así lo afirmó Andrés Gómez de la Torre, exdirector de la Escuela Nacional de Inteligencia, en una entrevista difundida donde subrayó que este proceso responde a la urgente necesidad de actualizar materiales clave y recuperar capacidades operativas esenciales.
De acuerdo a reportes oficiales, la infraestructura militar del Ejército Peruano arrastra una severa obsolescencia desde hace casi medio siglo. “Actualmente los tanques de batalla son los soviéticos T-55, comprados en 1973”, explicó Gómez de la Torre.
Gómez de la Torre precisó que la posible compra de los nuevos tanques Black Panther K2 surcoreanos, seleccionados como parte de la transformación tecnológica, permitirá reemplazar progresivamente la flota existente.
La adquisición proyectada incluiría alrededor de 150 tanques, que se incorporarán de manera escalonada hasta el año 2040. A esta modernización se suma la llegada de vehículos blindados 8×8 y la renovación completa de los sistemas de artillería, ámbitos que también enfrentaban un ausente historial de inversión.
Un proceso de compra con la empresa surcoreana Hyundai contemplaría no solo la entrega de equipamiento, sino también la transferencia de tecnología offset, diseñada para impulsar el desarrollo industrial local. Gómez de la Torre remarcó que se avanza por etapas, sin comprometer las finanzas públicas de forma abrupta.
El proceso de modernización involucra también a la artillería, tradicionalmente desatendida. Gómez de la Torre indicó que si bien ya se habían adquirido en 1974 lanzacohetes BM-21 y posteriormente veintisiete baterías chinas tipo 90B, estas capacidades serán reforzadas por la llegada de sistemas MLRS israelíes y nuevos modelos de artillería reactiva.
“Estamos hablando de un conjunto de capacidades”, enfatizó el experto, aludiendo a la renovación integral y progresiva que incluye además la Defensa Aérea y la Marina.
Trascendió que, además de Corea del Sur, Israel se convertirá en otro proveedor relevante en artillería, ampliando la red de alianzas tecnológicas y estratégicas del país.
La modernización de la Fuerza Aérea Peruana contempla la adquisición de 24 aviones caza, un proceso que ha generado expectativas y presiones diplomáticas.
Gómez de la Torre recordó que la “lista corta” de proveedores la integran el F-16 estadounidense, el Rafale F4 francés y el Gripen sueco.
Aunque se especula sobre una preferencia por el avión norteamericano debido a la influencia política y militar de Estados Unidos.
Gómez de la Torre rechazó la idea de que Perú esté inmerso en una carrera armamentista: “Esto lo descarto, no estoy de acuerdo con la visión de que el Perú apunta a ser una potencia militar”, afirmó.
Al mismo tiempo, reconoció las diferencias de escala con Chile, país que ha desarrollado “un gasto militar sostenido desde el gobierno de Pinochet”, fenómeno que coloca a las fuerzas chilenas en una situación de ventaja en recursos y entrenamiento.




