“No fue persecución, fue cacería», señala
El diputado Pier Figari ratificó que emprenderá procesos judiciales contra los magistrados que intervinieron en las investigaciones formuladas en su contra.
Cuestionó el desempeño de los operadores de justicia y de los efectivos policiales asignados al equipo especial del caso Cocteles.
Al referirse a las acciones desplegadas en dicho proceso, el diputado fue enfático al declarar: “No fue persecución, fue cacería”.
El parlamentario confirmó que cuenta con el patrocinio del abogado Aurelio Pastor para interponer las demandas correspondientes contra el Estado peruano y los funcionarios involucrados.
Detalló que el objetivo central es establecer responsabilidades por las medidas privativas de la libertad dictadas en su contra y los perjuicios ocasionados durante el desarrollo del proceso.
Respecto a la estrategia legal aprobada, el legislador explicó la secuencia en la que recurrirá a las instancias jurisdiccionales.
“Voy a ir primero por la vía civil y estoy evaluando la vía penal todavía. Pero voy a tomar varias acciones, no solo una”, aseveró.
Asimismo, expresó que fundamentará sus recursos en los pronunciamientos emitidos por el Tribunal Constitucional.
Al analizar la actuación de la Policía Nacional y del Ministerio Público durante las indagaciones del caso Cocteles, Pier Figari cuestionó la labor de las autoridades, incluyendo a Harvey Colchado.
En ese sentido, sostuvo: “Era un policía que trabajaba con un equipo de fiscales dedicados no específicamente a perseguir corruptos, sino a hacer una cacería política que trajo consigo muchas vidas”.
El diputado abordó las secuelas que dejaron los periodos de detención preventiva en su entorno familiar y personal.
Precisó que el sobreseimiento o caída del caso demostró la invalidez de las imputaciones, por lo que buscará un fallo justo en los tribunales para resarcir los años en los que estuvo privado de su libertad




