Paralización de sus operaciones podría impactar la disponibilidad de balones domésticos y combustibles vehiculares en medio de una emergencia energética nacional.
La empresa Pluspetrol, operador mayoritario del Consorcio Camisea, confirmó que desde el 1 de marzo del 2026 se ha suspendido la producción de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en su planta de fraccionamiento ubicada en Pisco (Ica), debido a la interrupción del suministro de líquidos de gas natural tras un incidente en los ductos de gas natural y líquidos de gas natural operados por Transportadora de Gas del Perú (TGP) en la región Cusco.
El daño en la infraestructura, que provocó una fuga y una deflagración en el sistema de transporte, obligó a las autoridades y a TGP a cerrar las válvulas de suministro y detener tanto el flujo de gas natural como el de sus derivados líquidos hacia las plantas procesadoras. Esto ha dejado sin materia prima al centro de fraccionamiento de Pisco, paralizando así la producción de GLP, un combustible utilizado en balones de gas doméstico y en algunos vehículos con sistema dual.
Pluspetrol explicó en un comunicado que la medida se tomó “a pedido de TGP” y forma parte de las acciones técnicas necesarias para permitir la intervención en los ductos afectados, así como para proteger la seguridad operativa del sistema energético. La compañía ha señalado que la situación es ajena a sus operaciones directas y responde exclusivamente a la contingencia en el transporte de gas.
Aunque la producción está detenida, la empresa aseguró que continúa despachando GLP desde inventarios disponibles en Pisco y que atiende la creciente afluencia de cisternas que cargan este combustible para su distribución en el mercado, mientras se busca la manera de sostener el abastecimiento durante la emergencia.
La planta de Pisco, junto con otras instalaciones del mismo consorcio, representa una parte importante del suministro nacional de GLP, responsable de alrededor del 80 % del consumo interno en balones de gas y combustible vehicular, según distintos reportes sectoriales. Por ello, analistas han advertido que la paralización de su producción podría presionar al alza los precios del balón de gas, afectando a millones de hogares que dependen de este combustible, especialmente en regiones sin acceso a gas natural por red domiciliaria.
La reanudación de la producción plena de GLP en las plantas de Pisco y Malvinas dependerá de que se restablezca el transporte tanto del gas natural seco como de los líquidos asociados en el sistema de Camisea, algo que quedaría sujeto al avance de las labores de reparación de los ductos en la selva cusqueña.
Este escenario se suma a la crisis energética que atraviesa el país, marcada también por la escasez de Gas Natural Vehicular (GNV) y las restricciones en el suministro de combustibles que ha tenido que implementar el Ministerio de Energía y Minas, lo que ha generado largas filas en grifos y preocupación entre conductores y usuarios domésticos.



